Sabemos que usted enfrenta una elección muy compleja

Debido a que la amputación de una mano, brazo (miembro superior), es de las más difíciles a nivel emocional y funcional que padece el ser humano, pero lamentablemente la información disponible en la web es muy técnica o difícil de entender, incluso la orientación profesional es muy escasa y moderada. Por el contrario, con este tipo de asesorías las personas quedan muy confundidas, en muchos casos, obtienen expectativas falsas e incluso llegando a tener ideas irracionales.

Por lo que hemos dejado guía o ayuda breve, pero sustanciosa, en la que principalmente se abordan las dificultades o “verdades incómodas” relativas al medio. Todo para la mejor comprensión de lo que es verdaderamente significativo al momento de adquirir una prótesis para el miembro superior. 

Además, puede disfrutar de toda la información complementaria que hemos colocado en el BLOG y las diversas secciones pedagógicas de este sitio.

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Expectativas que puede generar la obtención de una prótesis para el miembro superior

Cuando se presenta una amputación de brazo (parcial o total), toda la incertidumbre, tristeza y dolor, se enmarcan en dos situaciones que son las más complejas:

  1. Por un lado, experimentar la perdida de algunas de las funciones biomecánicas más importantes del cuerpo, más si la amputación es del miembro dominante.
  2. Este tipo de amputación es muy notoria, por lo que también afecta el aspecto anatómico del cuerpo, sufriendo la disminución de la estética general. Desafortunadamente, este tipo de lesión no pasa inadvertida, por lo general es motivo de una atención constante, muy molesta para la persona amputada (lo que es una queja común entre las personas que sufren amputación de alguna parte visible de su cuerpo).

El paciente en principio siente una relativa calma, debido a que se le afirma que tendrá una prótesis que le ayudará a recuperar la capacidad y habilidades. Afirmación que es cierta, pero casi siempre sin contexto, ni trasfondo de la situación.

Detrás de la realidad vinculada al mundo de la amputación o la protetización existen factores médicos, económicos, psicológicos, físicos y sociales, bastante complejos muy  difíciles de manejar para el sistema de salud, incluyendo a las diversas empresas, profesionales involucrados en la atención médica, en la parte biomecánica y en la rehabilitación física y mental.

Lamentablemente, para el paciente y para el sistema de salud encargado de la atención y rehabilitación, lo primero que encuentra es enajenación. La imaginería popular, incentivada por lo que se piensa o cree con respecto al estado actual del avance de la tecnología, principalmente por la ciencia ficción de las películas,  los efectos especiales, la tecnología CGI, incluidas otras muy presentes en el día a día.

Además, en la web existen miles de videos y notas “muy positivas” de ciertas prótesis y otros dispositivos que por lo regular terminan afianzando en el paciente y familia, la idea de la existencia de “las prótesis ideales”, historias mediante las que algunos “youtubers” encuentran la oportunidad de hacer “contenido viral”  basado en una narrativa parcializada, enmarcada en las meras bondades y beneficios, destacando el show, la innovación, enalteciendo el amor de la sociedad moderna por los grandes avances tecnológicos. Incluso muchas empresas creadoras y comercializadoras, caen en una exposición sobredimensionada de sus avances y productos, que también parecen libretos de ciencia ficción.

Sea por ignorancia o por intereses personales o empresariales, el denominador común es desinformación, omisión selectiva de los problemas, falencias y dificultades para la obtención, adquisición, adaptación, uso y  mantenimiento de estos productos. Tampoco se resalta el hecho de que  muchos son proyectos o están en desarrollo o pruebas, que pocos están en el mercado, además que no están a la mano de las masas o personas normales (por sus precios altos).

Conciencia de las fortalezas y dificultades de los dispositivos protésicos

Aunque hay avances tecnológicos muy relevantes, a los pacientes se les debe concientizar que en el mundo, no existen prótesis para miembro superior,  perfectas. Ninguna que se encuentre en el mercado, logra restituir totalmente la funcionalidad, ni la estética pérdidas.

Los factores cerebrales y psicológicos del ser humano

Son dilemas duros, pendientes por resolver en la ecuación en el diseño de la prótesis idónea, destacando que el cerebro tiene la tendencia a “despreciar” o quizás “desconfiar” al ser conectado o al depender  de máquinas externas o ajenas a la fisiología natural del cuerpo. La preocupación más usual de científicos y diseñadores es el rechazo que por causas psicológicas o por motivos cerebrales del cuerpo hacia la máquina.

Otro choque frecuente sucede a nivel consiente

Es entre el aspecto, funcionalidad y practicidad. Tres factores que difícilmente llegan a estar en armonía. Las prótesis más funcionales son las más antinaturales, difíciles de portar y mantener. En el caso contrario, las más realistas y naturales son las que soportan menor cantidad de aparatos y tecnología.

Otro problema de diseño para resolver

Nos pone los pies en la tierra contraponer la durabilidad y resistencias del cuerpo humano en comparación con una prótesis, debido a los grandes esfuerzos químicos, físicos y medioambientales a los que día a día, está sometido el cuerpo, que cuenta con mecanismos como la adaptabilidad y la regeneración celular, factores que actualmente son imposibles de copiar en un dispositivo artificial.

Es una imposibilidad

Por muy costosas que sean, es una imposibilidad para la ciencia y tecnología, crear prótesis ideales que de forma natural (según la morfología y biomecánica humana) restituyan ambos factores, menos simultáneamente.  Aunque la humanidad cuenta con cientos o quizás miles de estudios y proyectos en torno al tema, la realidad es que faltan décadas para acercarnos al mejor diseño posible de una prótesis para miembro superior.

Incluso las prótesis más desarrolladas ofrecen grandes retos para los diseñadores y pacientes en su apariencia, adaptación y uso cotidiano, quizás lo anterior sea parte de las causas del porqué pese a los miles de intentos, nadie ha logrado imitar o sustituir un miembro humano a cabalidad.

El trasplante de mano y miembro superior

Es una realidad que las expectativas del futuro para los pacientes amputados están puestas en el avance de las cirugías de trasplante que actualmente están en proceso de pruebas y evaluación.

Partiendo de las anteriores declaraciones

Inicia el dilema para el paciente quien debe escoger de una amplia gama de opciones y particularidades, preguntándose ¿cuál es la empresa o dispositivo protésico que más se aproxima a su necesidad o ideal?, todo sin dejar de lado el tipo de seguro o presupuesto con el que se cuenta para la compra.

Para ejemplarizar se mencionarán algunos problemas de las prótesis miolectricas más sofísticas y costosas (de USD 12.000, en adelante) del mercado mundial:

  • Muy poca duración de las baterías, el usuario las debe recargar muy seguido.
  • Limita al usuario que depende de recargar su electricidad.
  • Muy pesadas debido a los componentes mecánicos y electrónicos.
  • Requieren un entrenamiento físico significativo antes poder accionarlas.
  • Requieren mucho entrenamiento cerebral para la coordinación con los sensores.
  • Solo existen modelos para lesiones cortas (cerca al codo).
  • No se pueden adaptar a cualquier tipo de muñón o de persona.
  • Mucho ruido de los servomotores.
  • La poca elongación o flexión.
  • La adaptación total tarda meses e incluso años.
  • Rigidez y poca naturalidad en los componentes estéticos.
  • Diseño antinatural por el abultamiento que causan de los componentes mecánicos.
  • Por su electrónica compleja, se deben cuidar extremadamente para evitar daños.
  • No se pueden tener contacto prolongado con el agua.
  • Las regiones húmedas las dañan.
  • Cualquier daño por leve que sea, las incapacita.
  • Difícil reparación, requieren técnicos superespecializados de la fábrica y país de origen.
  • Complejo mantenimiento diario.
  • Por su aspecto robótico, usarlas llama mucho la atención de los demás.
  • Entre muchos otras limitaciones que no se mencionan.

Ciencia ficción versus la realidad

Lo dice Hernán Darío, de forma muy jocosa. Es el testimonio de un paciente, que experimentó la pérdida de su brazo en el año 2004, quien hasta el 2020 ha probado nueve prótesis de diferentes tipos, por lo que ya cuenta con gran experiencia en el mundo de la amputación y la protetización.

Testimonio:

“Al año y medio del accidente, tuve mi primera y última  prótesis miolectrica. En medio de los grandes cambios que estaba experimentando, pensé que era lo mejor que me podía suceder. Aunque ya estaba utilizando una prótesis más modesta (Prótesis estética, funcional y antropomorfa estándar). Los asesores de la una empresa me llevaron a suponer que necesitaba una prótesis moderna, que tenerla era “de película”, pero a los seis meses de usarla, decidí retomar mi prótesis anterior (la más modesta). Decisión que me costó miles de dólares.

Aunque los héroes de ciencia ficción, como el soldado de hielo (de MARVEL) o Cíborg (de D.C.), se sientan muy cómodos luciendo el poder y potencial de sus prótesis, en la vida real a menos que tengan láser o se nos dé un superpoder, je, je, je. Pocas personas queremos o necesitamos tener conectada una máquina llamativa, ruidosa y pesada, que al fin de cuentas genera más problemas que soluciones. Usar este tipo de aparatos otorga atención molesta de todas las personas, además de muchos trabajos y padecimientos adicionales.”

Soluciones comunes del mercado mundial

No todas las prótesis para el brazo, son cosméticas, miolectricas o “biónicas”

Existe un desfile interminable de variedades de prótesis con diversidad de tecnologías, estilos, clases, tipos y sobre todo precios. Cabe anotar que un dispositivo que sustituya a “una máquina tan perfecta como lo es un miembro superior humano” no puede ser diseñado ni construido a la ligera. Una prótesis debe afrontar miles de retos diarios para dar a sus usuarios una verdadera calidad de vida. Cualquier desdén o descuido en el diseño o colocación, provocarán un grave problema en la rehabilitación del paciente, entorpeciendo su cotidianidad, en muchos casos creando traumas o ahondando en el padecido tras la amputación.

Continuando con el tema, se podría afirmar que cada marca tiene su norte productivo, con modelos representativos. Aunque entre la diversidad de empresas, grupos de investigadores y desarrolladores independientes, presentan muchos denominadores comunes en diseño.

A lo largo de nuestro proceso de investigación, hemos sido testigos de ingeniosos o curiosos dispositivos realizados por personas, con las técnicas y materiales más inesperadas e inusuales, hemos visto como sin temor a equivocarnos cada facultad del mundo que tenga un área diseño industrial, mecánico, electrónico, médico o similar, tienen en su archivo uno o varios modelos proyectivos e incluso prototipos funcionales de sus propias versiones de prótesis de miembro superior, los que finalmente fueron descartados casi siempre por la decepción causada por no poder originar el sustituto perfecto del brazo, como se planeó en principio.

Solo se puede afirmar que:

Cada paciente presenta circunstancias únicas, su decisión radica en el tipo y calidad de asesoría que puede recibir su capacidad de discernir y elegir que tipo de prótesis o de empresa le conviene más, por cumplir con sus expectativas, necesidades particulares, relativas a sus ideas y pensamientos, todo ligado a su estilo de vida y al tipo de oferta a la que tenga acceso en su zona o región. Lo que también es bastante variable, a veces hasta azaroso y caprichoso.

Los pacientes más experimentados y con mayor capacidad económica, optan por comprar dos o tres tipos de modelos de prótesis disponibles en su vestidor, el ideal es poder intercambiar dependiendo del tipo de actividad que se ejecutará durante el día o la noche.

Las personas que requieran hacer trabajos físicos medianos o pesados optaran por Prótesis mecánicas estándar, (tipo gancho) que son las más adecuadas para los esfuerzos. Así mismo quien requiera llamar la atención, mayor maniobrabilidad y hacer trabajos más livianos y delicados optarán por las Prótesis electro mecánicas o miolectricas.

Las personas que disfrutan de una vida social más amplia, quizás prefieran no llamar la atención usando dispositivos muy cargados que interfieran con su look personal y optan por la Prótesis pasivas, o  las Prótesis pasivas cosméticas hiperrealistas avanzadas, que son las más estéticas, ayudando a que la discapacidad  pase desapercibida.

Aunque por obvias razones también querrán que las prótesis tengan algunos dispositivos de posicionamiento, no importando que sean simples, lo que es mejor, ya que la prótesis será más liviana y soportable. Para este fin adquirirán una prótesis cosméticas funcional, hiperrealistas y avanzada

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