P&O MG LATAM

Dispositivos Hiperrealistas y Avanzados

Tabla de contenido

Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie* Galería de imágenes

Ortesis funcional del pie es un dispositivo ortopédico que sirve para promover la integridad de las articulaciones del pie y del miembro inferior, resistiendo la fuerza de reacción del suelo que causa el movimiento anormal del esqueleto durante la fase de apoyo de la marcha. También corrigen y previenen diversas deformidades, anomalías y las secuelas causadas por lesiones y enfermedades del pie. El uso de ortesis funcionales, para rectificar la mala postura de los pies, ha demostrado en numerosos pacientes la mejoría al corregir rotaciones excesivas interno-externas y deformidades en pie valgo o varo.

Productos útiles para contrarrestar algunos problemas en el miembro inferior, especialmente del pie. Que son causadas y/o derivadas de una variedad de deformidades, mutilaciones parciales o totales como los son las amputaciones tipo Chopart, Lisfranc, Syme, etc.<br>
También cubren soluciones para lesiones menores causadas por enfermedades, el deporte o por secuelas de cirugías, como por ejemplo; pie diabético, desgastes, desgarres, dedos desmembrados, el pie cavo, pie plano, los cayos, espolones, etc.<br>
Los productos superpersonalizados permiten al paciente usar casi cualquier tipo de zapato, evitando al paciente amputado o lesionado el problema de conseguir un zapato especial, e incluso el uso obligatorio de zapatos especiales u ortopédicos.

Los especialistas en Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie

La filosofía del equipo de creación y diseño especializado de MG LATAM, se basa en la sensibilidad de comprender que cada lesión es única, como también lo es cada Ortesis (avanzadas y no avanzadas) que realizan.

Los usuarios reciben piezas exclusivas, 100% personalizas que se ajustan de manera anatómica y exacta a LOS PIES, todo según los requerimientos específicos de la persona.

La tecnología matriz tiene sus orígenes en el estudio permanente y profundo del sistema ortopédico humano, a través de ciencias como:

  • Morfología (disciplina científica, conformada por la Anatomía descriptiva, topográfica o regional y funcional)
  • Biomecánica (estudio de la mecánica aplicada al cuerpo humano)
  • Kinesiología (disciplina médica que estudia el movimiento del cuerpo)
  • Ergonomía (adaptación de los objetos y del entorno a la anatomía y fisiología humana)

Se logra en asociación con otras disciplinas y habilidades, que hacen una fusión idónea entre ciencia, medicina, anatomía, química, mecánica, biomecánica, electrónica, tecnologías 3D, artesanía, artes, entre otras.

Todo el proceso lleva a la creación de tecnologías y técnicas de fabricación totalmente innovadoras.

Los profesionales MG LATAM que crean Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie, estudian y trabajan permanentemente para cubrir cada detalle requerido por el paciente, siempre están en la búsqueda de metodologías, descubrimientos que aporten un alivio real para que el paciente junto con su núcleo familiar, recuperen o encuentren una mejor calidad de vida.

La tecnología de las Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie

Tecnología de fabricación exclusiva. Fusión idónea entre tecnologías 3D físicas y digitales, con las artes. Siempre en la búsqueda de compensar de la manera más natural y benigna la deficiencia ortopédica.

Interpreta, recrea, reproduce la anatomía y morfología exacta de cada paciente. Imitando a la perfección los aspectos reales de cada individuo.

Las Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie, se fabrican con base en la obtención de información 3D, exacta de la persona; tamaño, textura, medidas exactas a milímetro, entre muchos otros detalles que son analizados en el laboratorio.

Todo se puede lograr, gracias al contacto estrecho con el paciente a lo largo del proceso de fabricación. Para que el dispositivo se adapte a cualquier nivel de lesión o pérdida, sea total o parcial.

Para los casos más complejos de LOS PIES, se puede preguntar al especialista MG LATAM, por las alternativas existentes o solicitar una creación especial.

Se garantiza que las Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie, encajan con naturalidad, son una extensión del cuerpo, quedan perfectamente sujetadas, incluso si se trata de un muñón o miembro residual. NO SE CAEN, NI AFLOJAN con el uso cotidiano. Se pueden poner o quitar en segundos, encajan perfectamente.

Las Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie, no requieren ningún químico o dispositivo especial, ni pegamento, ni vendajes para la colocación diaria. Tampoco ninguna técnica especial o dispositivo adicional para retirarlas.

Las técnicas de diseño y fabricación se ejecutan en un marco de estudio especializado y concienzudo del detalle físico, biomecánico y ergonómico de cada individuo:

  • Condiciones de su lesión
  • Estado de salud general
  • Estado físico general
  • Edad, peso y sexo
  • Forma y estado del miembro residual (muñón)
  • Capacidad motriz
  • Destreza y desempeño motriz
  • Fuerza o energía residual
  • Morfología Precisa
  • Anatomía Exacta
  • Flexibilidad
  • Elongación
  • Dureza
  • Densidad relativa
  • Resistencias
  • Posición
  • Tamaño
  • Textura
  • Otros factores

Lo que se logra haciendo un estudio personalizado del paciente y del caso. También se toman muestras con impresiones y moldes muy sofisticados, obteniendo datos con detalles exactos y reales de todos los factores que intervienen en el problema a resolver. Información que es reproducida y analizada por especialistas de talla mundial que junto al equipo técnico, aprovechan los beneficios de las tecnologías 3D; digital y física.

Para el éxito del proceso, también es clave mantener contacto estrecho y directo con el paciente y su núcleo familiar a lo largo de la fabricación, colocación y adaptación. Proceso que busca:

  • Que cada dispositivo sea absolutamente único, al igual que lo son cada lesión y paciente. 
  • Que los dispositivos se adapten con total naturalidad y confort.
  • Corregir o compensar la falencia física causada por la enfermedad o la lesión.
  • Que el dispositivo sea estético y no perjudique la imagen corporal del paciente.
  • Corregir o mejorar las deficiencias biomecánicas.
  • Resolver el problema.
  • Mejorar la condición.
  • Reducir o superar el dolor de manera definitiva.
  • Evitar otros daños o secuelas.
  • Recuperar o aumentar la capacidad pérdida o disminuida por la lesión

En todos los casos se garantiza perfecto encaje y sujeción. NO SE CAEN, NI AFLOJAN con el uso cotidiano.

Gracias al SOQ-MG * Soquet Ortopédico MG (patentado). En la mayoría de casos, se pueden poner o quitar en segundos, encajan perfectamente.

Los dispositivos avanzados de MG no requieren ningún químico o dispositivo especial, ni pegamento, ni vendajes para la colocación diaria. Tampoco ninguna técnica especial o dispositivo adicional para retirarlas.

Totalmente asépticos, de fácil aseo y mantenimiento.

 

Para casos muy complejos, siempre puede solicitar al especialista una alternativa especial para usted

Conceptos

Comprende las heridas, escoriaciones, contusiones, fracturas, dislocaciones, quemaduras, torceduras y dislocaciones. También toda alteración en la salud y cualquier otro daño por causas congénitas o traumáticas que dejen alteraciones en el cuerpo humano.

Alteración, daño o incluso amputación, que se produce en alguna parte del cuerpo a causa de un golpe, una enfermedad, etc. Afectan a las vértebras, articulaciones, huesos, ligamentos, cartílagos y músculos.

Problemas y lesiones derivadas, o que son secuelas de la misma malformación genética.

Es la pérdida de un parte del cuerpo y sucede por causas traumáticas (por ejemplo los accidentes), por enfermedades o desde el nacimiento.

Es la ausencia o malformación de una o más partes de las extremidades, al momento de nacer.

Desproporción, irregularidad o una anomalía intrínseca en la morfología de un órgano, parte del mismo, o de una estructura anatómica, producida por un desarrollo anormal del mismo. Suele producirse durante las primeras 8 semanas de vida intrauterina (organogénesis) y la mayoría es de causa genética. Ejemplos: labio leporino, mielomeningocele.

Desproporción o irregularidad, es una anomalía en la forma o posición de un órgano, parte del mismo, o de una estructura anatómica normalmente formada, producida por una causa mecánica (extrínseca) que actúa de forma prolongada tras finalizar el periodo de organogénesis embrionaria. En los casos pertinentes, la mayoría son susceptibles de corrección con medidas ortopédicas. Ejemplo: plagiocefalia.

Como las discrepancias en su longitud tienen una multitud de causas. Pueden ser el resultado de una diferencia congénita, asociada a un síndrome subyacente, o pueden desarrollarse con el tiempo como resultado de un traumatismo, infección, o por razones que no se conocen claramente.

Tipos y calidades disponibles de Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie

TIPOS DISPONIBLES:
1) ORTESIS PALIATIVAS, >> Liberan hipertensión, alivian lesiones dolorosas y protegen la zona de microtraumatismos.
2) ORTESIS CORRECTIVAS, >> Previenen y corrigen deformidades, modificando la estructura.
3) ORTESIS SUSTITIVAS, >> Para amputaciones porque sustituyen una parte del pie, restableciendo su función o parte de ella.
4) ORTESIS ERGONÓMICAS PREVENTIVAS, >> Mejoran la calidad del movimiento y la postura, minimizan el desgaste físico, evitan el cansancio, previniendo lesiones, enfermedades y problemas.
5) ORTESIS COMPLEMENTARIAS, >> Complementan tratamientos con prótesis u otros dispositivos, debido a la complejidad del caso o según la necesidad del paciente.
CALIDADES DISPONIBLES:
ORTESIS AVANZADA PERSONALIZADA, >> Diseño superexclusivo, Para lesiones complejas que no encuentran soluciones en el mercado actual.
ORTESIS AVANZADA * NIVEL 1, >> Las de mayor calidad y durabilidad.
ORTESIS AVANZADA * NIVEL 2, >> Calidad y durabilidad inferiores frente a las de NIVEL ORTESIS COMÚN O CONVENCIONAL
ORTESIS ECONÓMICA, >> Importadas, de fabricación industrial, son las más económicas y populares del mercado mundial.

Las Plantillas, rellenos y complementos personalizados al 100% para el pie, son usadas para:

LESIONES DEL PIE:
2) Lesión de pie y tobillo, >> Todo el pie está comprometido, incluso hasta el tobillo. 3) Lesión de planta del pie, >> Problemas como arco plantar, pie plano y otras lesiones. 4) Lesión de pie, parcial proximal, >> Con varios dedos comprometidos en las falanges proximales. 5) Lesión de pie, transmetatarsiana, >> Afecta la tercera parte del pie. 6) Para Amputación de pie, Lisfranc, >> Perdida de las estructuras en las cabezas metatarsales. 7) Para Amputación de Chopart, transtarsiana, >> Queda solo el calcáneo y el astrágalo. 8) Amputación de syme, >> Se realiza a nivel del tobillo. 9) Amputación de pirogroff, >> Al nivel de tobillo, se conserva un poco del hueso calcáneo. 1) Lesión de pie, >> Todo el pie está comprometido. 10) Otras lesiones del pie., 10) Otras lesiones del pie.

Componentes presentes en los dispositivos MG LATAM

Mejoran el aspecto físico del paciente, generando  tranquilidad emocional. Mejorando o recuperando la interacción y habilidades sociales del paciente.

Para superar y prevenir los problemas de salud, enfrentando la discapacidad. También, evitan y previenen secuelas.

Emulación de la morfología y flexibilidad humana, para la naturalidad del dispositivo. Mejor estética y de las capacidades a nivel kinesiológico del paciente.

Elementos que promueven y coadyuvan a la movilidad y funcionalidad de los dispositivos.

Tecnología de punta, importada. También para mejorar la movilidad y capacidad del paciente.

TODO LO RELACIONADO CON LOS DISPOSITIVOS Y LOS PIES

Pie Humano * Pág.1. Anatomía
Pie Humano * Pág.1. Anatomía
Es la porción terminal de una extremidad que lleva el peso del cuerpo y esta permite la locomoción y la retro moción. Es una estructura anatómica que se encuentra en muchos vertebrados. En muchos animales con pies (en este caso denominados como patas) este es un órgano independiente en la parte terminal de la pierna, y en general está compuesto por uno o más segmentos o huesos, incluyendo las zarpas, las pezuñas o las uñas. El ser humano usa sus pies para la locomoción bípeda, haciendo posible la posición vertical y la liberación de los miembros superiores. En su concepto, constituye una bisagra con el suelo, siendo crucial, pero como estructura inferior a menudo resulta infravalorado. Anatómicamente, el pie y la mano humanas son variaciones de una misma estructura de cinco dígitos que es común...

Pie humano

Anatomía del pie humano.

El pie humano y el tobillo son una fuerte y compleja estructura mecánica que contiene 26 huesos, 33 articulaciones, y más de 100 músculos, ligamentos y tendones.

El pie se puede subdividir en tres partes: retropié, parte media y antepié.

 

Huesos del pie.

La porción ósea del pie puede dividirse en tres partes:

  • Tarso, con siete huesos siendo, de atrás a delante el calcáneo, el astrágalo, el navicular, el cuboides y tres cuñas (primera o medial, segunda o intermedia y tercera o lateral)
  • Metatarso, con cinco huesos largos, que se disponen de dentro afuera con los nombres de primero, segundo, tercero, cuarto y quinto.
  • Falanges, con catorce huesos. Se conocen con los nombres de primera o proximal, segunda o media y tercera o distal o ungueal.
  • El retropié está compuesto por el astrágalo y el calcáneo o talón. Los dos huesos largos que componen la pierna, la tibia y el peroné, se conectan con la parte superior del astrágalo para formar el tobillo. Tiene función estabilizadora.
  • La parte media del pie está formada por cinco huesos irregulares: cuboides, navicular, y tres huesos cuneiformes, los cuales constituyen los arcos del pie, que sirve como un amortiguador. La parte media del pie está conectada con el antepié y el retropié mediante músculos y la fascia plantar. Esta parte tiene una función rítmica ya que los huesos que la forman actúan de forma sincrónica.
  • El antepié se compone de los cinco metatarsianos que forman el metatarso y las falanges del pie. Al igual que los dedos de la mano, el dedo gordo tiene dos falanges (proximal y distal), mientras que el resto de los dedos tienen tres falanges. Las articulaciones entre las falanges se llaman interfalángicas y las que existen entre el metatarso y las falanges se denominan metatarsofalángicas. Su función es dinámica.

 

 

La parte superior o dorsal del pie se llama empeine y la inferior planta. El pie se mueve en relación a la pierna con el auxilio de músculos extensores y flexores. Los primeros, que constituyen la pantorrilla, se insertan en la extremidad posterior del calcáneo por medio del tendón de Aquiles. Los segundos están situados delante de la pierna. Existen, además, músculos elevadores que hacen girar el pie hacia fuera o hacia dentro.

El pie humano está formado por tres arcos que constituyen una bóveda, dos arcos longitudinales y un arco transversal que están mantenidos por las formas entrelazadas de los huesos del pie, los ligamentos y los músculos. La ligera movilidad de los arcos cuando el peso se aplica y se retira del pie hace que el caminar y el correr sean más económicos en términos de energía.

El arco interno es el más largo y alto mientras que el arco externo tiene una longitud y altura menor a las del arco interno. Por último, el arco anterior cuyos puntos de apoyo son la cabeza del primer y quinto metatarsiano. La excesiva tensión en los tendones y ligamentos de los pies puede dar lugar a arcos caídos o pies planos. El arco externo se compone de posterior a anterior por: calcáneo, cuboides, quinto metatarsiano y la falange del quinto dedo. El interno lo forman astrágalo, escafoides, primera cuña, primer metatarsiano y falange del primer dedo.23

Huesos.

 

Los huesos que constituyen el pie se disponen en tres grupos principales:3

  • 1. Grupo proximal: formado por los huesos del tarso.

Astrágalo.

    • Astrágalo. Es el único hueso del tarso que se articula con la pierna, quedando sujeto por la mortaja tibioperonea y articulándose caudalmente con el calcáneo y ventralmente con el escafoides. Consta de una cabeza o porción anterior que se articulará con el escafoides, un cuello o segmento intermedio y un cuerpo o porción posterior. El cuerpo es la parte más voluminosa, su cara superior es articular formando la porción media o principal de la tróclea o polea astragalina.

Calcáneo.

    • Calcáneo. Tiene una forma irregularmente paralelepípeda representando su mitad posterior el talón. En su cara superior distinguimos dos carillas articulares para el astrágalo. Entre ambas carillas existe un surco profundo denominado sulcus calcanei, que junto con sulcus tali forma un conducto o cueva ósea: el seno del tarso (sinus tarsi). La cara inferior es rugosa y presenta dos eminencias: las tuberosidades interna y externa del calcáneo. La cara externa presenta un pequeño tubérculo denominado tubérculo peroneo. En la cara interna podemos observar el canal calcáneo interno debajo del sustentaculum tali. La cara anterior es lisa y se articula con el cuboides. La cara posterior forma la parte prominente del talón.
    • Navicular. Presenta una forma navicular. Su cara posterior o proximal ofrece una excavación articular para el astrágalo. Su cara anterior o distal presenta tres facetas triangulares para articularse con las cuñas. En la parte interna del hueso se aprecia un saliente denominado tubérculo del escafoides y en la parte externa una carilla plana para el cuboides.
    • Cuñas o huesos cuneiformes. Son tres: primera o medial, segunda o intermedia y tercera o lateral. Todas presentan una cara proximal triangular articulada con el escafoides y una cara distal también triangular articulada con los cuatro primeros metatarsianos.
    • Cuboides. Tiene forma irregularmente cuboidea. Su cara proximal es lisa y se articula con el calcáneo. Su cara distal presenta dos facetas articulares para el cuarto y quinto metatarsiano. En la cara medial presenta dos carillas, una anterior para la tercera cuña y otra posterior para el escafoides. El resto de sus caras (dorsal, plantar y lateral) son rugosas y no articulares. En la cara plantar destaca una cresta, la cresta del cuboides, que divide en dos partes su cara plantar constituyendo la parte anterior un canal denominado surco del peroneo lateral largo.
  • 2. Grupo intermedio. Formado por los metatarsianos.

2.º metatarsiano, vista anterior y posterior.

    • Metatarsianos. Son pequeños huesos largos, que se disponen de dentro afuera con los nombres de primero, segundo, tercero, cuarto y quinto. No se encuentran en el mismo plano sino que forman un arco transversal, más elevado por dentro que por fuera. Cada uno de ellos consta de una base o extremo proximal, un cuerpo o diáfisis y una cabeza o extremidad distal. El quinto suele presentar un saliente posteroexterno a nivel de su base: La apófisis estiloides del quinto metatarsiano. La diáfisis es prismática triangular con base dorsal y arista plantar. El primer metatarsiano (el más grueso) se articula con la primera cuña, el segundo encaja entre las tres cuñas, el tercero solamente se articula con la tercera, el cuarto con la tercera y el cuboides, y el quinto solamente con el cuboides. Además, todos se articulan entre sí.
  • 3. Grupo distal: formado por las falanges.
    • Falanges. Se conocen con los nombres de primera o proximal, segunda o medial y tercera o distal o unqueal. El dedo gordo o hallux solo tiene dos falanges: la proximal y la distal o unqueal. Son muy rudimentarias, presentando una base o extremidad proximal, una diáfisis muy corta y una cabeza o extremidad distal. Las superficies articulares de sus extremidades son trocleas rudimentarias.
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Amputaciones del pie por diabetes
Amputaciones del pie por diabetes
La incidencia de diabetes mellitus (DM), especialmente la de tipo 2, está aumentando en el mundo desarrollado. La estimación del aumento en su prevalencia y los altísimos costes generados son o deberían ser un motivo de gran preocupación para los profesionales y las instituciones sanitarias. Junto con el ojo y el riñón, el pie es una de las localizaciones más frecuentes de las complicaciones crónicas inducidas por la diabetes. En el caso de los pies, esta complicación ha estado desatendida y aún continúa estándolo en muchos ámbitos. Se estima que la DM supone un riesgo 15-20 veces superior de sufrir una amputación mayor de la extremidad inferior (supra- o infracondílea) y entre el 5 y el 15% de los diabéticos sufrirán una amputación a lo largo de su vida(1). El objetivo de este capítulo es...

Amputaciones de la extremidad inferior en el paciente diabético

Consideraciones generales

La gravedad de las complicaciones de la diabetes en el pie no está relacionada necesariamente con la severidad de la enfermedad y, además, la mayoría de las complicaciones ocurren en pacientes con formas moderadas de la enfermedad, muchas veces con DM de tipo 2, lo cual supone un enorme número de pacientes en riesgo.
Las condiciones de la extremidad inferior relacionadas con la diabetes que aumentan el riesgo de amputación son la neuropatía periférica, la vasculopatía periférica y la infección(2).
Una amputación mayor supone una reducción en la esperanza de vida del paciente diabético y en algunas series tan solo la mitad de los pacientes serán capaces de volver a caminar posteriormente (con o sin prótesis)(3). Por el contrario, una amputación distal (transmetatarsiana o mediotarsiana) permite preservar la capacidad de deambular hasta en un 92% de los casos curados(4). Por ello, muchos de los esfuerzos actuales se dirigen a encontrar estrategias de tratamiento para convertir lo que en el pasado terminaba siendo una amputación infracondílea en una amputación parcial del pie distal al nivel transmetatarsiano, localización esta que preserva una biomecánica más favorable para el paciente.
La vasculopatía, en su forma macro- o microangiopática, es determinante en el pronóstico de la extremidad. Sin embargo, el papel de la neuropatía periférica, en forma de neuroartropatía, supone un factor detonante de deformidades y con ello de ulceraciones e infecciones en el pie diabético.

Tipos de amputaciones más frecuentes

A pesar de las múltiples opciones de que disponemos, debe resaltarse que prácticamente cualquier amputación altera la marcha de forma drástica. Por ejemplo, es conocido que una simple pérdida de las metatarsofalángicas (MTF) produce un gran efecto negativo(5).

Amputaciones del dedo gordo

Puede realizarse a través de una desarticulación MTF si bien, siempre que sea posible y aunque técnicamente es un poco más demandante, creemos que es preferible conservar la base de la falange proximal. La ventaja potencial de su conservación es mantener parcialmente los mecanismos biomecánicos y funcionales del primer radio a través de la inserción de la fascia plantar y el flexor hallucis brevis.
Aunque es una amputación bien tolerada, debe decirse que la alteración de la fase propulsiva de la marcha es importante y existen estudios que resaltan cómo la amputación del dedo gordo contribuye a generar deformidades secundarias de los dedos vecinos y con ello nuevas úlceras(6).

Amputación de los dedos menores

De la misma forma que en el hallux, es preferible, cuando es factible, mantener un remanente de dedo sobre la desarticulación. En este caso, la ventaja es que el dedo remanente actúa como separador, impidiendo la desviación de los dedos vecinos.

Amputación del primer radio

Conceptualmente se trata de la amputación del dedo gordo junto con parte del primer metatarsiano. Es un tipo de amputación fácil de protetizar y calzar, si bien no está exenta de problemas derivados de la falta de función del primer radio y las transferencias de cargas que de ello se derivan. La tendencia a recurrencias de úlceras es por tanto alta y debe realizarse, por ello, un control y tratamiento ortopodológico cercano.

Amputación transmetatarsiana

Es una amputación técnicamente sencilla que, como su nombre indica, se realiza a través de la paleta metatarsal intentando mantener una parábola. Es una amputación muy funcional, ya que mantiene intactos el tendón de Aquiles, el tibial anterior (TA) y el posterior (TP), y los tendones peroneos, fundamentalmente el peroneo brevis (PB). Por ello, se mantiene la dorsiflexión activa y el equilibrio entre flexores y extensores, inversores y eversores. No obstante y a pesar de los potenciales beneficios biomecánicos en comparación con otros niveles distales, se ha objetivado que las amputaciones transmetatarsianas no pueden generar momentos de fuerzas flexores de tobillo normales, por lo que se precisa una inusual activación de los flexores de cadera para suplir este déficit, traccionando la extremidad hacia delante(4).
En caso de objetivarse un Aquiles acortado, es fundamental su elongación para obtener buenos resultados y evitar nuevas ulceraciones. Las amputaciones transmetatarsianas presentan una tasa de curación que varía según las series entre el 72 y el 43% (Figura 1).

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Figura 1. Amputación transmetatarsiana. Nótese la gran superficie plantar preservada que permite una buena distribución de cargas. La preservación del equilibrio tendinoso permite un muñón estable y funcional.

Amputación de Lisfranc (tarsometatarsiana)

Desde este nivel distal hacia posterior se ha constatado de forma genérica una pérdida del brazo de palanca del antepié, así como una sustancial reducción de la superficie de carga plantar (mayor presión por superficie), una pérdida de pronación y supinación, y la ausencia de periodo propulsivo efectivo (push-off)(7).
Este nivel de amputación supone la desinserción del TA y del PB, por lo que para obtener buenos resultados es esencial rebalancear las fuerzas musculares reimplantando estos tendones. De la misma forma, es preceptivo el alargamiento del Aquiles (sobre todo en diabéticos). Si no se consigue este equilibrio, existe riesgo de nuevas úlceras postamputación (Figura 2).

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Figura 2. Amputación de Lisfranc. Un equinismo residual tras una amputación de Lisfranc puede llevarnos a nuevas úlceras.

Amputación de Chopart (transtarsiana)

Es la competencia más directa de la amputación de Syme. Esta amputación se realiza a través de la articulación naviculocuneiforme y cuboideometarsiana.
A su favor tiene la facilidad técnica y no producir acortamiento de la extremidad. Frente a amputaciones más proximales como la infracondílea, se añade una ventaja más, que es el conservar la almohadilla plantar natural del talón.
No obstante, este nivel deja pocas opciones de protetización funcional. Las ortesis son básicamente estéticas y de relleno acomodativo, pero no permiten dotar a la extremidad de efectos biomecánicos eficientes para la marcha (Figura 3).

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Figura 3. La amputación de Chopart evoluciona habitualmente hacia un equinismo que puede generar nuevos problemas y dificultad de protetización.
Además, el desequilibrio generado entre fuerzas flexoras y extensoras facilita la subsiguiente deformidad del muñón, aumentando el riesgo de nuevas úlceras.

Amputación de Syme

Se trata de una desarticulación del tobillo. Una de sus ventajas iniciales era una menor tasa de mortalidad que la amputación infracondílea. Esta ventaja ya no se contempla debido a que las posibilidades de protetización en amputaciones infracondíleas han mejorado mucho.
Actualmente, su ventaja fundamental es la de compartir el reparto de cargas entre la parte distal de la amputación y la cara anterior de la tibia mediante prótesis especialmente diseñadas para este fin. No obstante, estas prótesis no son capaces hoy por hoy de generar un efecto biomecánico tan avanzado como las prótesis infracondíleas.
Una potencial desventaja de esta amputación en el grupo de diabéticos es que está sujeta a nuevas úlceras de presión por el remanente peroneal y, en caso de deficiente perfusión por una vasculopatía, existe un riesgo incrementado de complicaciones cutáneas secundarias.
A pesar de tener muchos detractores, este nivel de amputación sigue teniendo su apoyo en la bibliografía médica. Así, en 2003, Pinzur et al. publicaron un artículo reportando los resultados en 97 pacientes con amputaciones de Syme con un 85% de curación de la herida(8). El artículo concluye que, en comparación con controles históricos de amputaciones infracondíleas, los pacientes con un Syme parece que son capaces de caminar mejor y viven más.

Amputación de Pirogoff

Es una variante de la amputación de Syme, en la cual se conserva la tuberosidad posterior del calcáneo, que se voltea y se fija al tobillo mediante fijación interna. De esta forma, se mantiene mayor longitud de la extremidad y a la par se disminuyen los problemas por presión maleolar en el apoyo de la amputación de Syme. El contrapunto negativo es que técnicamente se aumenta la complejidad y, además, se requiere un mayor colgajo cutáneo viable para la cobertura. Tampoco la protetización y la biomecánica de esta amputación es más favorable que una infracondílea (Figura 4).

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Figura 4. La amputación de Pirogoff aporta estabilidad y mantiene longitud. No obstante, su protetización sigue sin ser tan funcional como las prótesis infracondíleas actuales.

Amputación infracondílea

Aunque existen variantes múltiples dentro de este concepto, nos limitaremos a la más frecuente, que es la amputación por debajo de la rodilla. Se considera que la localización ideal es a más de 15 cm por debajo de la interlínea articular. A mayor longitud de la tibia conservada, mayor palanca y fuerza de la musculatura. No obstante, la longitud debe concretarse con el protésico de cara a la manufactura de la ortesis posterior. Nosotros preferimos la cobertura con un colgajo posteroanterior, si bien puede realizarse el cierre mediante 2 colgajos laterales. Es a este nivel donde hemos asistido a mayores avances biomecánicos en su protetización. Hoy existen prótesis infracondíleas con tobillos articulados y con excelentes mecanismos de acumulación de energía y respuesta dinámica. Estos avances han hecho que un buen nivel de amputación infracondíleo sea preferible, en términos de recuperación de un patrón de marcha eficiente, a los niveles proximales (Syme, Pirogoff, etc.) y a la amputación transmetatarsiana.

Discusión

Cualquier cirujano que se enfrente habitualmente a las complicaciones del pie diabético ha tenido que aceptar, muy a su pesar, que no todos los pacientes con diabetes y no todas las úlceras de la extremidad inferior son susceptibles de procedimientos de conservación de la extremidad.
Cuando la conservación de la extremidad no es viable, la amputación puede mejorar la vida del paciente. Sin embargo, un gran número de factores deben ser considerados antes de decidir cuándo y cuánto amputar.
Los diferentes niveles de amputación presentan ventajas e inconvenientes, como se ha reseñado previamente, pero la decisión final dependerá de factores clínicos individuales y de las preferencias del paciente.
Algunos de estos factores incluyen el estado vascular, la presencia de osteomielitis o la perfusión del colgajo cutáneo vista intraoperatoriamente(3).

 

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Pie Humano * Pág.4. Deformidades
Pie Humano * Pág.4. Deformidades
Las deformidades del pie se pueden clasificar en dos grandes grupos: Deformidades congénitas: Por causa de factores hereditarios o ambientales, los cuales afectan al desarrollo embrionario y se manifiestan en el momento del nacimiento. Dentro de este grupo encontramos diferentes deformidades. Deformidades adquiridas: Se producen por factores no hereditarios que alteran la estructura de los pies. Estos factores pueden ser alteraciones neuromusculares, traumatismos, hábitos y calzados incorrectos, alteraciones hormonales o reumatismos.

Deformidades o malformaciones comunes del pie humano

La exploración del pie es una etapa primordial en la valoración de un recién nacido. La mayoría de las anomalías pueden detectarse en la exploración física sin necesidad de pruebas complementarias. En la mayoría de los casos, se trata de «malposiciones» y, por lo tanto, de deformidades posturales, debidas a la posición fetal intrauterina, en su gran mayoría espontáneamente reversibles sin necesidad de tratamiento. Es necesario saber establecer el diagnóstico diferencial con verdaderas anomalías congénitas del pie que requieren un tratamiento especializado. Se debe realizar una exploración ortopédica general ante cualquier recién nacido que presente una anomalía de los pies. La exploración minuciosa de las caderas es indispensable para buscar una luxación congénita o una displasia que estuviera asociada. Se pueden observar algunas anomalías de los pies, presentes desde el nacimiento, en el caso de síndromes malformativos más amplios o de enfermedades neurológicas o musculares. En cualquier caso, es necesaria una intervención precoz, tanto diagnóstica como terapéutica.

Las deformidades más frecuentes son:

  • Pie plano. El arco longitudinal interno ha desaparecido o está aplanado.
  • Pie cavo. El arco longitudinal está aumentado.
  • Pie equino. El pie se apoya en el suelo únicamente en la parte anterior. El talón no entra en contacto con el suelo.
  • Pie talo. El pie se apoya en el suelo únicamente en la zona del talón, pero no en la parte anterior.
  • Pie varo. La planta del pie mira hacia el interior.
  • Pie valgo. La planta del pie mira hacia el exterior.

Es frecuente que estas alteraciones aparezcan combinadas, por ejemplo en el pie plano-valgo o en el equino-varo.16

Pie cavo.

Pie cavo patológico provocado por una enfermedad neurológica.

Pie con arco plantar normal.

Se caracteriza porque la altura de la bóveda plantar es excesiva. Para el adecuado diagnóstico de esta anomalía se utiliza el estudio de la huella plantar. El pie cavo se caracteriza por una prominencia convexa en el borde externo del pie y un aumento de la profundidad de la curva del arco interno, pudiendo llegar a alcanzar el arco externo y dividir la huella plantar en dos.10

El pie cavo se divide en dos grupos, el pie cavo fisiológico, también llamado idiopático, que es el más usual, y el pie cavo patológico que es secundario a otra enfermedad, con frecuencia de tipo neurológico o congénita.10

  • Pie cavo fisiológico. Existe un aumento ligero de la curvatura normal, pero el pie es flexible y armónico. No se sabe con exactitud la causa que lo produce, pero la teoría más aceptada es un predominio en la acción del músculo peroneo lateral largo sobre el tibial anterior.
  • Pie cavo patológico. Está provocado por otra enfermedad, con frecuencia neurológica como la Ataxia de Friedreich, o distintas lesiones cerebrales que ocasionan contractura espástica de diferentes músculos. En general en todos estos casos existe un desequilibrio entre los grupos musculares que intervienen en la movilidad del pie.10

Pie plano.

Pie plano de un adulto.

El pie plano consiste en la pérdida de altura de la bóveda plantar normal, lo que provoca un aumento en la superficie de contacto del pie con el suelo. Puede diagnosticarse simplemente observando el pie, en el que se comprueba la desaparición del arco interno, o mediante huellas plantares u otras técnicas. Según la gravedad de la afección puede clasificarse en distintos grados, el grado I se considera incluido dentro de la normalidad, en cambio en el grado IV la sintomatología es muy importante.

Puede dividirse en dos grupos principales:

  • Pie plano fisiológico, también llamado flexible o infantil. El arco del pie es visible cuando se observa al individuo tumbado, pero desaparece cuando se encuentra de pie, debido al peso del cuerpo. Es la situación más frecuente y en muchas ocasiones no provoca ningún tipo de problema durante la marcha.
  • Pie plano patológico. Es secundario a otra enfermedad o anomalía, tiene carácter progresivo y es más doloroso e invalidante. Puede estar provocado por muchas causas, entre ellas el exceso de peso, el uso de calzado inadecuado que alteran la biomecánica natural del pie y ciertas enfermedades neurológicas como la espina bífida, la distrofia muscular de Duchenne y la parálisis cerebral.

El pie plano se asocia a otras alteraciones, el retropié presenta una deformidad en valgo y el antepié se encuentra en abducción.17

Por regla general, y con contadas excepciones, se deberán tratar solo los pies planos que producen síntomas dolorosos. En principio se podrá usar plantillas de descarga, si con estas no es suficiente para permitir una marcha normal e indolora, se requerirá una intervención quirúrgica que consiste básicamente en el restablecimiento de la forma del pie con o sin fusión (artrodesis) de la articulaciones alteradas. Una última consideración sobre el uso de plantillas, es que su finalidad no es la de restablecer una forma normal del pie, si no la de evitar el dolor. En muchas ocasiones el médico las prescribe a niños con pies planos más que para evitar una evolución a pie plano del adulto (ya que está demostrado que son inútiles para este fin) para evitar la ansiedad de algunos padres que piensan que no se está haciendo nada para tratar la deformidad de su hijo. En todos los casos se aconseja evitar la obesidad y el uso de calzado cómodo.

Pie zambo.

Es una alteración congénita del pie en la que este se encuentra en posición equino-varo de talón, aducto, supinado del antepié. Es idiopática, es decir que no se puede encontrar la causa o que ésta es desconocida. Es más frecuente en los niños en una proporción 2:1 y la afectación es bilateral en un 50 % de los casos. Puede presentarse como malformación aislada o asociada a otros procesos malformativos,(espina bífida, enanismo acondroplásico) enfermedades neuromusculares (artrogriposis) o anomalías cromosómicas. En los casos asociados, el pronóstico suele ser peor, son pies más rígidos y requieren tratamiento quirúrgico y fisioterapia intensiva.

Desequilibrios del arco anterior.

Los desequilibrios del arco anterior pueden ser de diferentes tipos. A continuación se detallan las distintas posibilidades.

  • Exceso de curvatura del arco anterior, es una anomalía poco frecuente.
  • Sobrecarga de la cabeza del primer metatarsiano.
  • Sobrecarga de la cabeza del quinto metatarsiano.
  • Pie plano anterior. Se aplana la bóveda plantar anterior, sobrecargando las cabezas de los metatarsianos centrales.
  • Pie «ancestral». El arco anterior está invertido, lo cual provoca que las cabezas de los metatarsianos 2.º, 3.º y 4.º reciban una sobrecarga.

Alteraciones del retropié.

Principalmente las alteraciones que se producen en la parte posterior del pie son:

  • Retropié valgo: El pie tiende a volcarse hacia dentro. La línea del tendón de Aquiles está hacia dentro mientras que el calcáneo está hacia fuera, produciéndose una separación intercalcánea.
  • Retropié varo: El pie tiende a volcarse hacia fuera. Se produce una mayor presión sobre el arco externo. Se separan mucho los arcos tibiales, produciéndose una separación maleolar.
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Nivel de la amputación * Pág.1. Miembro inferior
Nivel de la amputación * Pág.1. Miembro inferior
El término 'nivel de amputación' describe el sitio por el que se amputa una parte del cuerpo. Además de otros factores, el nivel de amputación se utiliza para elegir una prótesis adecuada a cada caso. El médico determina el nivel de amputación antes de la operación, y este se basa en la causa que hace necesaria tal amputación. En el caso de una intervención quirúrgica planificada, normalmente se consulta también a un técnico ortopédico para determinar el nivel de amputación más favorable para la adaptación posterior de una prótesis.

 

Amputación de pie

Amputación de pie

Se conocen más de doce niveles de amputación diferentes en la zona del pie. Varían desde una amputación de dedo, pasando por una amputación del mediopié y hasta llegar a una amputación en la zona del tarso.

Para una protetización se pueden usar prótesis de silicona.

Amputación transtibial

Amputación transtibial (amputación a nivel de la parte inferior de la pierna)

En el caso de una amputación transtibial, que es una amputación en la parte inferior de la pierna, se cortan la tibia y el peroné.

Para la adaptación protésica se necesitan un pie protésico, adaptadores y elementos de unión con el encaje protésico. El encaje es el componente que une la prótesis con el muñón.

Lo que se conoce con el nombre de ‘funda cosmética’ puede ponerse sobre una prótesis para hacerla discreta visualmente.

Desarticulación de la rodilla

Desarticulación de la rodilla

Una desarticulación de rodilla se produce cuando se corta la articulación de la rodilla, seccionando la parte inferior de la pierna. El muslo se conserva completo.

Para la adaptación protésica se necesitan un pie protésico, una articulación de rodilla, adaptadores y elementos de unión con el encaje protésico. El encaje es el componente que une la prótesis con el muñón.

Lo que se conoce con el nombre de ‘funda cosmética’ puede ponerse sobre una prótesis para hacerla discreta visualmente.

Amputación transfemoral

Amputación transfemoral (amputación a nivel del muslo)

En el caso de una amputación transfemoral, que es una amputación en el área del muslo, se corta el hueso del muslo (fémur).

Para la adaptación protésica se necesitan un pie protésico, una articulación de rodilla, adaptadores y elementos de unión con el encaje protésico. El encaje es el componente que une la prótesis con el muñón.

Lo que se conoce con el nombre de ‘funda cosmética’ puede ponerse sobre una prótesis para hacerla discreta visualmente.

Desarticulación de la cadera

Desarticulación de la cadera

En el caso de una desarticulación de cadera, la amputación se realiza en el área de la articulación de la cadera. Posteriormente es la pelvis la que tiene que controlar la prótesis cuando se trata de este tipo de amputación.

Para la adaptación protésica se necesitan un pie protésico, una articulación de rodilla, una articulación de cadera, adaptadores y elementos de unión con el encaje protésico. El encaje es el componente que une la prótesis con el muñón.

Lo que se conoce con el nombre de ‘funda cosmética’ puede ponerse sobre una prótesis para hacerla discreta visualmente.

Hemipelvectomía

Hemipelvectomía

En el caso de una hemipelvectomía se amputan la pierna entera y partes de la pelvis hasta el hueso sacro. Posteriormente es la pelvis la que tiene que controlar la prótesis cuando se trata de este tipo de amputación.

Para la adaptación protésica se necesitan un pie protésico, una articulación de rodilla, una articulación de cadera, adaptadores y elementos de unión con el encaje protésico. El encaje es el componente que une la prótesis con el muñón.

Lo que se conoce con el nombre de ‘funda cosmética’ puede ponerse sobre una prótesis para hacerla discreta visualmente.

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Pie Humano * Pág.1.1. Huesos
Pie Humano * Pág.1.1. Huesos
La osamenta del pie cuenta con 26 huesos. Están repartidos según su tamaño, su localización y su función dentro de la anatomía. Los podemos reagrupar en 3 partes: el tarso, el metatarso y las falanges. Así, los tarsos conciernen la parte situada entre las extremidades de la tibia y del peroné así como el metatarso (en violeta den el dibujo que hay a continuación). Se constituye de 7 huesos: El calcanéus, el hueso es el hueso del talón. El astrágalo o taba, es el hueso sobre el que se apoyan la tibia y la fíbula. El cuboides. El hueso navicular. Los tres cuneiformes (intermediario, lateral y medio)

La composición del cuerpo humano en general es asombrosa, pero cada pie es una “pequeña” obra maestra formada por 33 articulaciones y más de 100 tendones. Sin embargo… ¿ Los huesos?

¿Cuántos huesos tenemos en cada pie?, ¿Cómo se llaman y qué función tienen?

EN TOTAL HAY 26 HUESOS QUE SE ENCARGAN DE SUJETARESTABILIZAR Y AMORTIGUAR EL PIE EN CADA PASO (JUNTO CON LOS TENDONES, ARTICULACIONES Y MÚSCULOS)

En este artículo analizamos uno a uno los huesos que componen cada pie, separando su anatomía ósea en 3 partesRetropiémediopié y antepié.

Anatomía ósea del pie

Dividido en 3 zonas o partes (retropié, mediopié y antepié), en este diseño se muestra en conjunto de los 26 huesos que forman cada pie (además del peroné y la tibia)

 

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Pie Humano * Pág.7. Lesiones comunes
Pie Humano * Pág.7. Lesiones comunes
Las deformidades del pie se pueden clasificar en dos grandes grupos: Deformidades congénitas: Por causa de factores hereditarios o ambientales, los cuales afectan al desarrollo embrionario y se manifiestan en el momento del nacimiento. Dentro de este grupo encontramos diferentes deformidades. Deformidades adquiridas: Se producen por factores no hereditarios que alteran la estructura de los pies. Estos factores pueden ser alteraciones neuromusculares, traumatismos, hábitos y calzados incorrectos, alteraciones hormonales o reumatismos.

Lesiones del Pie y del tobillo

Las lesiones más comunes son las siguientes:

  • Amputación de un pie o una pierna
  • Arco plantar alto
  • Artritis reumatoide en el pie y tobillo
  • Callos y callosidades
  • Coalición tarsal
  • Disfunción del tendón tibial posterior
  • Equinismo
  • Fascitis plantar
  • Fibroma plantar
  • Fracturas de los dedos del pie y de los huesos metatarsianos
  • Fracturas de los metatarsianos
  • Fracturas del quinto metatarsiano
  • Heridas por punción
  • Juanetes (Hallux Abducto Valgus)
  • Lesiones del tendón peroneo
  • Lesiones en un hueso sesamoideo del pie
  • Metatarsalgia
  • Metatarso aducto
  • Neuroma de Morton
  • Neuroma de Morton
  • Osteoartritis del pie y el tobillo
  • Pie cavo
  • Pie de Charcot
  • Pie de Charcot
  • Pie en garra
  • Pie plano
  • Pie plano flexible
  • Quiste de ganglio
  • Verruga plantar
  • Verrugas plantares

¿Cuándo se dan las lesiones en el pie o del tobillo?

Las lesiones del pie y del tobillo son muy frecuentes, siendo las más habituales en los servicios de traumatología de urgencias, incluyendo:

  • Lesiones de los ligamentos: torceduras o esguinces, aunque también pueden producirse fracturas de tendón de Aquiles.
  • Huesos rotos o fracturas.

Las lesiones pueden ser agudas o crónicas. Las lesiones crónicas se van instaurando en el tiempo, siendo las más frecuentes la fascitis plantar, con o sin espolón calcáneo, y las metatarsalgias o dolor de los dedos que aumenta al apoyar el pie.

Las lesiones agudas tienen como protagonistas los esguinces, principalmente cuando el pie se dobla hacia dentro. Las lesiones tendinosas son también frecuentes, produciéndose  a veces fracturas de los mismos en los casos de accidentes.

Conocer la anatomía original del pie de cada paciente (pie cabo, neutro o plano) es básico para un correcto diagnóstico y tratamiento, ya que condiciona  al paciente de cara a futuras patologías, resultando la prevención muy importante.

Lesiones en el pie más comunes

¿Cuáles son las lesiones del pie más frecuentes? Las principales lesiones en el pie suelen ser:

  • El dolor de talón, la ya citada fascitis plantar, que es la principal causa de consulta. Se trata de un dolor en la base del pie o en el talón, que aparece no solo al terminar de hacer deporte, sino a veces incluso en reposo. Se produce por inflamación del tejido que se encuentra bajo la piel del talón, la denominada aponeurosis plantar, y es muy frecuente en corredores.
  • Los esguinces, que son lesiones en los ligamentos o fibras musculares provocadas por torsión o distensión brusca, que supone un desgarro.
  • El Neuroma de Morton. Se trata de una lesión que cursa con sensación de hormigueo y calambre, y contraste de sensaciones de frío y calor. Ocurre por degeneración del nervio plantar.
  • El síndrome del seno del tarso. Es una lesión que provoca lesiones de tobillo frecuentes y molestias en la parte lateral externa del mismo y en la parte posterior del pie.
  • La tendinitis tibial, que va a suponer dolor de la cara interna del tobillo y se produce por exceso de estrés en dicho tendón
  • La neuropatía diabética suele causar falta de sensibilidad en los pies y sensación de pie acolchado, y puede derivar en graves daños como el pie de Charcot.
  • Los dolores en el empeine, que pueden deberse a inflamación relacionada con tendinitis. Si no hay inflamación habrá que pensar más bien en problemas óseos.
  • Las lesiones dermatológicas de la planta de los pies, tales como el pie de atleta, la tiña, el melanoma lentiginoso acral y las verrugas plantares.
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Prótesis Para Amputaciones; Transmetatarsiana Lisfranc y Chopart
Prótesis Para Amputaciones; Transmetatarsiana Lisfranc y Chopart
El pie humano puede considerarse como un conjunto de palancas equilibrado. Dicho equilibrio se rompe cuando se practica una amputación. Según el nivel de la amputación, el desequilibrio será de mayor o menor importancia.

Tipos de prótesis del mercado:

En esta sección se hablará de los tipos de prótesis del mercado común, para las 3 amputaciones del pie más recurrentes.

El pie humano puede considerarse como un conjunto de palancas equilibrado. Dicho equilibrio se rompe cuando se practica una amputación. Según el nivel de la amputación, el desequilibrio será de mayor o menor importancia. La prótesis tiene por misión reequilibrar el pie y compensar de manera funcional el segmento amputado.

  • Férula tipo Rancho con relleno de la zona anterior amputada.
  • Prótesis con encaje y ventana posterior laminada en resina. Esta prótesis alcanza hasta el tercio proximal de la pierna y va adaptada a un pie protésico.
  • Prótesis con encaje laminado en resina y cierre posterior con cuero moldeado. Es semejante a la anterior, pero la ventana posterior se realiza con cierto moldeado. Es menos estética, sin embargo, se ajusta mejor y es ideal para enfermos que por mantener un nivel de actividad elevado, precisen una prótesis fuerte y resistente.
  • Con resultados aceptables, se construyen principalmente dos tipos de prótesis: el modelo propuesto por Barrachina y la prótesis de apoyo prepatelar semejante a la utilizada para la amputación de Syme.

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Pie diabético, sus cuidados y manejo para su control
Pie diabético, sus cuidados y manejo para su control
El pie diabético es una alteración clínica que se produce por mantener unos niveles de glucosa más elevados de lo habitual.

Para tener en cuenta…Esta información debe utilizarse con fines educativos. No debe interpretarse como consejos médicos o un diagnóstico, condición o enfermedad.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes mellitus es un proceso crónico que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que genera. El pie es una de las partes del cuerpo que puede verse más afectada por esta enfermedad, dando lugar a lo que conocemos como pie diabético.

La diabetes es una de las enfermedades de más alta prevalencia en el mundo al igual que sus complicaciones crónicas. El pie diabético es una grave complicación de la diabetes mal controlada que daña los nervios de sensibilidad y la arterias que oxigenan el pie formándose ulceras que se infectan fácilmente, no cicatrizan, se profundizan, los tejidos se necrosan y terminan en amputación.

Los diabéticos, como todas las personas, pueden desarrollar problemas en los pies tales como el pie diabético; sin embargo, en ellos convergen múltiples factores que hacen que incluso los problemas más simples y normales puedan empeorar y llevar a complicaciones severas.

¿Qué es el pie diabético?

El pie diabético es una alteración clínica que se produce por mantener unos niveles de glucosa más elevados de lo habitual.

Se caracteriza por:

  • Una disminución de la sensibilidad en el pie (neuropatía).
  • Una disminución de la circulación de la sangre (isquemia).

Ambos factores pueden predisponer la aparición de una ulceración en el pie.

Las complicaciones relacionadas con el pie diabético, úlceras y amputaciones se producen generalmente como consecuencia de neuropatía diabética y anomalías anatómicas con o sin coexistencia de arteriopatía periférica.

Las úlceras del pie diabético pueden prevenirse con una adecuada estrategia que comprenda el cribado, la clasificación del riesgo y las medidas efectivas de prevención y tratamiento.

Son factores de riesgo de úlceras en el pie diabético, en orden de importancia: mal control glucémico (HbA1 > 9 %); diabetes de larga evolución (>10 años); amputación previa de la extremidad inferior; mala visión; ausencia de pulsos; úlcera previa en el pie y deformidad en los pies.

El pie diabético es un síndrome complejo. Está caracterizado por diferentes escalas de gravedad en infección, isquemia, neuropatía y edema. En el pie diabético se produce destrucción de tejidos en extensión, profundidad y áreas anatómicas que puede llevar al paciente a la amputación o a la muerte, sobre todo, si el paciente tiene comorbilidades asociadas y su estado clínico está muy afectado.

Se estima actualmente que entre un 15% y un 20% de los diabéticos presentarán una úlcera en sus pies, en el transcurso de su evolución y de ellos un 30% sufrirá una amputación.

Tipos de neuropatía

Los pacientes diabéticos con frecuencia desarrollan problemas en los pies: generalmente secundarios a sus efectos fisiopatológicos a nivel de los nervios neuropatía, que resulta en alteración de la sensibilidad y movilidad a nivel de pies y dificultad para la deambulación.

Neuropatía motora: Manifestada por dolor y alteraciones de la movilidad.

Neuropatía sensitiva: Alteración de la sensibilidad al frío, al calor y/o al dolor. El paciente podría andar días con una piedra en el zapato sin notarlo; o es posible que no sienta una lesión en los pies, hasta que tenga una lesión e infección de la piel.

Neuropatía neurovegetativa: La piel de los pies suele secarse mucho; es posible que se pele o agriete. El problema es que los nervios que controlan la grasa y humedad se encuentran alterados.

La neuropatía, en asociación con la insuficiencia vascular y/o enfermedad arterial periférica (mala circulación) y cambios en la forma de los pies o dedos, propician un ambiente ideal para lesiones de piel y partes blandas, progresivamente profundas y crónicas en los pies; que secundariamente se infectan, pudiendo evolucionar hasta llegar a la osteomielitis (infección ósea), particularmente en individuos con factores de riesgo. El síndrome de pie diabético es causado por isquemia de piel, partes blandas y hueso en miembros inferiores.

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Prevenir amputaciones en personas con deformidades podálicas por diabetes mellitus
Prevenir amputaciones en personas con deformidades podálicas por diabetes mellitus
Identificación de las deformidades podálicas en personas con diabetes mellitus, una estrategia para prevenir amputaciones. La identificación temprana de los factores de riesgo asociados con la aparición de úlceras en personas con diabetes mellitus, es crucial para evitar las futuras amputaciones. Con este trabajo se propone abordar el impacto de las deformidades podálicas en personas con diabetes mellitus, con un enfoque rehabilitador. Desarrollo: entre los principales factores de riesgo de pie diabético, se señalan la polineuropatía periférica y la enfermedad arterial periférica. Las deformidades...

TOMADO DE:

http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1561-29532013000300006&script=sci_arttext&tlng=en

https://scholar.google.com.co/scholar?q=AMPUTACI%C3%93N+Y+DEFORMIDAD&hl=es&as_sdt=0&as_vis=1&oi=scholart

INTRODUCCIÓN

La diabetes mellitus (DM) es considerada una enfermedad sistémica que afecta a múltiples órganos, entre ellos, se destacan los problemas del pie. Esta es una de las complicaciones que más ingresos hospitalarios y costos genera en términos económicos y de calidad de vida.1 Por tanto, es muy importante la identificación temprana de los factores de riesgo asociados con la aparición del pie diabético, ya que una vez iniciado el proceso, el riesgo de amputación, reamputación y mortalidad en los próximos años, se incrementa progresivamente de forma significativa.2 Se han identificado como principales factores de riesgo en la aparición de las úlceras diabéticas, la presencia de polineuropatía periférica y la enfermedad arterial periférica. Otras condiciones, como las alteraciones en la biomecánica del pie, la limitación de la movilidad articular y las deformidades podálicas, también se han asociado a un riesgo aumentado de ulceración y amputación en personas con DM.3

Para la población general, la mayoría de las deformidades podálicas carecen de gran trascendencia y desean su corrección solo con fines estéticos, sin embargo, en las personas con DM estas podrían desencadenar complicaciones severas, si no son identificadas y tratadas correctamente en estadios tempranos.Aunque por lo general estas personas no suelen acudir a consulta por las deformidades de sus pies, con frecuencia el motivo de la visita médica se relaciona con la repercusión a distancia que estas pueden provocar.Los Servicios de Rehabilitación Integral en la comunidad constituyen un escenario importante en la identificación y tratamiento de estas deformidades, con el objetivo de prevenir el desarrollo de úlceras por pie diabético. Los nuevos conceptos del pie diabético lo enfocan desde el pie de riesgo, cuando aún es posible la prevención y no esperar a la aparición de la primera úlcera.

El aporte que es posible desde la rehabilitación en estos pacientes es poco conocido, sin embargo, ofrece una alternativa integral con intervenciones preventivas y terapéuticas. Teniendo en cuenta que las deformidades podálicas se han propuesto como un factor de riesgo de amputaciones en las personas con DM, nos proponemos en este trabajo tratar el impacto de las deformidades podálicas en personas con DM, con un enfoque rehabilitador.

DESARROLLO

POLINEUROPATÍA DIABÉTICA, DEFORMIDADES PODÁLICAS Y ULCERACIÓN

Es bien conocido que las deformidades podálicas son frecuentes en la población general,4,5 sin embargo, múltiples publicaciones han demostrado una prevalencia mayor en las personas con DM.6-8 Un estudio que examinó 400 sujetos con DM encontró pie cavus en el 19,5 % de los casos, y los dedos en martillo y en garra se presentaron en el 46,7 %.Otro estudio reportó en personas con DM el pie cavus en el 14 % y las deformidades de los dedos en el 36 %, con asociación significativa a la DM.Mugambi-Nturibi y otros9 examinaron a sujetos con DM, con el objetivo de identificar la presencia de factores de riesgo para ulceración, y hallaron deformidades podálicas en el 46 % de ellos. En una investigación realizada en Irak en una población con DM, los investigadores confirmaron la presencia de pie cavus en el 5,4 %, dedos en martillo y en garra en el 10,9 % y 3,8 % respectivamente.10 Otros reportes muestran datos similares,6,7,11-14 mientras que otros estudios señalan que el pie equino podría ser más frecuente en personas con DM que lo reportado previamente, y estar asociado a un mayor riesgo de ulceración.15

Las deformidades podálicas pueden anteceder a la aparición de la neuropatía diabética, o aparecer y progresar de flexibles a rígidas como consecuencia de esta última, con un incremento del riesgo de ulceración. Se plantea que las personas con neuropatía diabética, pero sin deformidades podálicas o antecedentes de úlcera, tienen un riesgo 1,7 veces mayor de ulceración, cuando se comparan con aquellos sin afectación neuropática.16 Sin embargo, los afectados con neuropatía y limitación de la movilidad articular, tienen un riesgo 12,1 veces mayor, mientras que en los sujetos con DM con antecedentes de ulceración o amputación, el riesgo de una nueva ulceración es de 36,4.16,17

Una vez que aparece la deformidad podálica, la evolución hacia la ulceración ha sido bien documentada;3,18 sin embargo, la relación entre la DM y la aparición de la deformidad, mantiene ciertos aspectos desconocidos. La hiperglucemia crónica provoca glucosilación de las proteínas en las articulaciones y tejidos blandos, con engrosamiento y rigidez de las estructuras capsulares y de los ligamentos, lo cual favorece la aparición de estas deformidades. Múltiples teorías intentan explicar por qué se desarrollan con más frecuencia las deformidades en los dedos de personas con DM. La causa más ampliamente aceptada es la debilidad y la atrofia de la musculatura intrínseca del pie causada por la neuropatía motora.19 Cuando los músculos intrínsecos están atróficos y son dominados por los extrínsecos, se pierde la acción estabilizadora, y aparecen las deformidades de los dedos, aunque son pocos los estudios experimentales que lo demuestren.20,21

En contraposición a lo anteriormente señalado, Bus y otros22 evidenciaron que la atrofia de la musculatura intrínseca no necesariamente implicaba deformidades en los dedos del pie diabético neuropático. Resultados similares reportó Andersen.23 Los hallazgos de Lázaro-Martínez24 demuestran que las personas con neuropatía periférica no tienen mayor riesgo de presentar deformidades podálicas. A partir de estos resultados, se puede inferir que la atrofia de la musculatura intrínseca contribuye a la aparición de estas deformidades, pero no de una forma exclusiva como se creía, y sugiere una naturaleza más compleja, con otros factores anatómicos y funcionales predisponentes. Si bien la neuropatía motora produce consecuencias en la estabilidad postural, no necesariamente parece estar implicada, de forma causal, en la aparición de las deformidades del pie.25,26

Por su parte, la neuropatía sensitiva con ausencia de la sensibilidad protectora del pie, provoca que las condiciones de estrés y los microtraumas repetitivos no sean percibidos normalmente, y se forman callosidades como una respuesta fisiológica. A su vez, el callo funciona como un cuerpo extraño superficial, e incrementa aún más la presión, y así resulta la base de una futura úlcera precedida con frecuencia por una hemorragia hipodérmica, o como resultado de factores extrínsecos. La ruta crítica usualmente observada en personas con DM, es un pie con neuropatía, deformidad, hiperqueratosis, trauma y ulceración.27,28

DEFORMIDADES PODÁLICAS

Las diferentes deformidades podálicas pueden presentarse de forma aislada o combinada, y afectar parcialmente a uno o varios dedos, o, de forma global, a todo el pie. En el cuadro 1 se hace referencia a las deformidades podálicas adquiridas más frecuentemente, que afectan a la población con DM, y cuya intervención en el pie de riesgo puede evitar la aparición de una úlcera.

Hallux valgus

El hallux valgus se reconoce como una deformidad de la región medial del antepié, con desviación en varo del primer metatarsiano, y en valgo y rotación externa del primer dedo, además, luxación de los sesamoideos, y aparición de una prominencia ósea en la cara medial de la articulación metatarsofalángica (figura 1).29,30 Su etiología es multifactorial, tiene predisposición hereditaria para su aparición, y es más frecuente en mujeres mayores de 50 años. Entre otros factores predisponentes se señalan:31,32

  • Mecánicos (zapatos con tacón y punta estrecha)
  • Artropatías inflamatorias
  • Traumatismos
  • Afecciones neurológicas
  • Anomalías anatómicas
  • Hipermovilidad articular
  • Combinaciones entre ellas. Por ejemplo, la presencia de un primer dedo largo tipo egipcio con un calzado inadecuado.

Su frecuencia varía entre 38-70 % en los diferentes estudios, según los criterios de selección empleados.33,34 En personas con DM, Ledoux y Shofer3 reportaron el hallux valgus en el 23,9 %, mientras que Mansour10 solo lo halló en el 16 %. La edad incrementa su prevalencia, pues en una muestra de mujeres entre 50 y 70 años, la frecuencia aumentó al 38 %,34,35 y en adultos mayores de 75 años, se observó el hallux valgus hasta en el 70 % de los pacientes.5,36 Al inicio el hallux valgus no genera síntomas ni interfiere en la actividad diaria y el motivo de consulta puede ser estético en personas jóvenes. Posteriormente, aparecen molestias por el calzado y dolor provocado por la insuficiencia del primer radio y sobrecarga de los centrales con subluxaciones, bursitis y helomas plantares, y, por supuesto, metatarsalgia. A la deformidad típica de la afección se pueden asociar dedos en garra o en martillo, sobre todo, del segundo artejo. Se ha reportado un significativo impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes cuando progresa la enfermedad,37 así como un incremento del riesgo de caídas, en particular, en adultos mayores.29,33,38 En personas con DM y neuropatía periférica, también suele ser asintomático, pero a diferencia de los que no tienen neuropatía, no suelen percibir las zonas de fricción, rozaduras y microtraumas, que serán el asiento posteriormente de una úlcera.

Todo lo anterior justifica que a las personas con DM se les debe examinar sus pies, según lo establecido en todas las Guías de Práctica Clínica en Diabetes, y no se debe esperar a que el paciente acuda a consulta por la sintomatología secundaria a la deformidad.39 Además de lo establecido en el examen físico de los miembros inferiores, se precisará la severidad de la deformidad, el alineamiento de la extremidad, la movilidad y el arco longitudinal del pie en descarga, así como, el rango de movilidad metatarsofalángica, el grado de pronación, la inestabilidad entre la primera cuña y el primer metatarsiano, así como la valoración neuromuscular. Un examen integral requiere que se evalúe el calzado que usa el paciente.

Deformidades de los dedos

1. Dedos en martillo

La deformidad en martillo se caracteriza por hiperextensión de la articulación metatarsofalángica con hiperflexión de la interfalángica proximal e hiperextensión de la interfalángica distal. Es una de las lesiones más frecuentes que ocurren en los extremos de los dedos. Un estudio realizado en Tanzania para identificar factores de riesgo de pie diabético halló que el 2 % de estas personas tenían dedos en martillo.40,41 Generalmente se asocia con actividades que provocan flexión forzada de la articulación interfalángica distal. Una de las causas más frecuentes es el uso de calzado muy estrecho y ajustado, que comprime el pie y obliga a la flexión de uno o más dedos. Según algunos reportes, el 46 % de los sujetos con DM usan calzado inadecuado.40,41

La deformidad resultante puede provocar molestias y zonas de fricción con el calzado. Las zonas de hiperpresión, ya sea con el suelo o con los otros dedos, pueden producir hiperqueratosis, helomas, dolor e infectarse secundariamente. Inicialmente la deformidad es totalmente reducible al hacer presión bajo la cabeza del metatarsiano, pero con el tiempo progresan hasta hacerse rígida con una luxación de la articulación metatarsofalángica.41,42

Múltiples estudios han examinado las presiones plantares en sujetos con DM con deformidades de los dedos en comparación con la población general. Los resultados evidencian un aumento de la presión en el antepié y en el retropié.28,43 En estas personas se produce una transferencia de descarga de la región proximal a la distal del antepié, con presiones plantares anormalmente elevadas en las cabezas metatarsiales, y adelgazamiento de la almohadilla grasa plantar, lo cual disminuye su capacidad de reducir las presiones en esas zonas, y es, probablemente, lo que aumente el riesgo de ulceración. Por tanto, esta deformidad constituye un factor de riesgo de úlcera de pie diabético.26,43-47

2. Dedos en garra

El dedo en garra es otra deformidad muy frecuente de los dedos. Se caracteriza por una hiperextensión de la articulación metatarsofalángica con flexión de interfalángica proximal e interfalángica distal, con tendencia a la rigidez temprana41 (figura 2). Aunque puede presentarse de forma congénita, o asociado a otras afecciones, las más frecuentes son adquiridas, y se observa en mujeres a partir de la cuarta década de la vida. El calzado corto que obliga a flexionar los dedos, o el tacón alto con punta estrecha, favorecen la garra de los dedos por conflicto de espacio. En su evolución aparece retracción de los tendones extensores, que se traduce en hiperextensión de la primera falange, que progresa con el tiempo a una retracción de los tendones flexores, con lo que la articulación se hace rígida, se deforma y anquilosa. Comúnmente los extensores se marcan debajo de la piel en el dorso del pie. De manera similar al dedo en martillo, el roce del calzado ocasiona callosidad en el dorso de la articulación, transferencia de descarga con elevada presión plantar hacia zona distal del antepié, donde pueden aparecer úlceras.42,43,46

3. Dedo en mazo

También denominado dedo en cuello de cisne o en garra distal. En el dedo en mazo la articulación interfalángica proximal puede ser normal o estar en hiperextensión, mientras que la interfalángica distal está en hiperflexión.41 Existe un aumento del apoyo de la parte anterior del pulpejo del dedo, con formación de callosidad dolorosa y ensanchamiento del pulpejo. Es frecuente en personas con pies que tienen los dedos centrales muy largos. La evolución de flexible a rígida es similar a las otras deformidades de los dedos ya descritas.41


Pie plano

Deformidad en la que se produce disminución del arco longitudinal interno, con pérdida de la bóveda plantar. Se acompaña de alteraciones en las estructuras óseas, los ligamentos y músculos, asociado con frecuencia a desviación del talón en valgo.48,49

El pie plano adquirido tiene varias etiologías. Puede ser secundario a distintas afecciones como la hiperlaxitud articular, los reumatismos inflamatorios crónicos, la artropatía neuropática o los traumatismos, con fracturas en la vecindad de la faceta articular postero-externa del calcáneo. También, se incluyen la disfunción del tendón del tibial posterior, el espasmo del tendón de Aquiles y los trastornos neuromusculares progresivos, entre otras.48,49 El pie plano flexible o móvil muestra el hundimiento del arco plantar solo en la posición de bipedestación, pero sin tratamiento puede aparecer un espasmo de la musculatura perineal, que conducirá gradualmente a un pie plano rígido y espástico por contractura de este grupo muscular.48,49 El inicio es insidioso, y los síntomas más frecuentes incluyen fatiga, dolores de los pies durante las estancias prolongadas y las largas caminatas, con repercusión a la pierna. El dolor suele mejorar con el reposo. Puede aparecer tumefacción localizada en la región medial del tobillo. La deformidad modifica los puntos de apoyo, lo que contribuye a la aparición de callosidades y posibles ulceraciones.48,49


Pie cavo

El pie cavo se caracteriza por un arco longitudinal medio excesivamente alto, que puede estar asociado con una desviación en varo del calcáneo y retracción de los dedos. El retro y antepié están más próximos y está disminuido el borde de apoyo externo48 (figura 3). La prevalencia del pie cavo es aproximadamente del 10 %.50 Su desarrollo se asocia con la debilidad muscular, el desequilibrio neuromuscular, la secuela del pie equino varo congénito y por acortamiento del tendón de Aquiles, entre otras causas.51

Las manifestaciones clínicas están condicionadas por el hiperapoyo de las cabezas de los metatarsianos y los dedos que producen callosidades en esas zonas. Es frecuente el dolor crónico en el antepié o el talón en forma de metatarsalgia o fascitis plantar. La dificultad para el calzado y una marcha inestable provocan una discapacidad significativa.48


Pie equino

La asociación entre el pie equino y la tendinitis del Aquiles, metatarsalgia y fascitis plantar, es bien conocida, pero su relación con el riesgo de ulceración en personas con DM no se había documentado hasta hace poco tiempo. Un estudio realizado en un población con DM halló que el 10,3 % tenía un pie equino, el cual se relacionó con el tiempo de duración de la DM. Además, estas personas tenían un incremento de la presiones plantares, al compararlos con los que no tenían la deformidad.52,53

El interés creciente por la relación del pie equino en personas con DM, se debe al riesgo potencial de esta deformidad de generar complicaciones.53 Aquellos con neuroartropatía de Charcot desarrollan pie equino como un proceso secundario a su enfermedad. Para esclarecer esta relación, Frykberg y otros54 diseñaron un estudio en una muestra constituida por sujetos con y sin DM, y hallaron asociación significativa de pie equino en el grupo con DM. Además, se pudo evidenciar asociación con el riesgo de ulceración, aunque la relación causal no pudo demostrarse.

TRATAMIENTO

Medidas generales y preventivas

Estas deformidades tienen un carácter discapacitante cuando progresan hacia la rigidez permanente, por lo que la detección temprana y la indicación terapéutica adecuada evitarán que se conviertan en la base de una futura úlcera en el pie de un diabético. Las estrategias terapéuticas pueden ser conservadoras o quirúrgicas, y dependerán de múltiples factores, como son: la edad, la sintomatología y la fase evolutiva en la que se encuentre la deformidad. Todos los pacientes deben recibir inicialmente medidas conservadoras, y valorar posteriormente la indicación de procedimientos quirúrgicos preventivos. Las estrategias conservadoras son las más usadas; sin embargo, la evidencia actual sobre la efectividad del tratamiento conservador en las deformidades podálicas es limitada. La mayoría de los estudios solo informan buenos resultados con la cirugía.31,55-57

Es importante inspeccionar el tipo de calzado que usa la persona con DM, y se le orientarán zapatos adecuados de puntera ancha, de dorso alto, con hebilla o cordones que no compriman el pie, y un talón menor de 3 cm de alto.

Tratamiento rehabilitador

El tratamiento rehabilitador dependerá de las características clínicas del paciente y el estadio evolutivo del proceso. Los objetivos fundamentales están dirigidos a:58

  • Aliviar el dolor
  • Reducir la inflamación
  • Prevenir la aparición de rigidez y contracturas
  • Mantener los rangos de movimiento articulares
  • Prevenir la atrofia muscular
  • Mantener la fuerza muscular
  • Corrección adecuada de la postura
  • Mejorar la estabilidad de la articulación
  • Hacer más eficaz y segura la marcha


Uso de ortesis

Los principales pilares del tratamiento conservador incluyen estrategias para reducir y redistribuir la carga de presión plantar, mediante el uso de ortesis y calzado almohadillado especializado. Entre las opciones ortésicas están las plantillas y las ortesis digitales, que son aditamentos que se colocan dentro del calzado, y tienen como objetivo redistribuir las presiones y restablecer el apoyo horizontal sobre el suelo. Disminuyen la presión vertical y de cizalladura sobre las zonas del pie sometidas a una excesiva carga. Las digitales son confeccionadas de silicona, y pueden tener diversas formas en función de la deformidad que se va a tratar y el grado de reductibilidad.59,60 Entre los materiales disponibles en nuestro país están el cartón conglomerado para la plantilla base, y para la cobertura superior el vinil o piel artificial. También se utilizan el poliform para las elevaciones, cuñas compensadoras y descargas plantares. La espuma con revés de tela es empleada para las plantillas con descargas plantares leves.

En aquellos con hallux valgus deben estar provistas de arco interno, apoyo retrocapital y ubicadas correctamente. Las ortesis de silicona entre los dedos, o por encima de ellos, ayudan a redistribuir el peso, evitar las zonas con aumento de presión, y de esta forma recuperar en forma pasiva una mejor arquitectura del pie. Las deformidades rígidas generan una contractura que no puede ser fácilmente reducible manualmente. Cuando ya existe pérdida de la sensibilidad protectora, se usarán plantillas moldeadas a la medida, a modo de respetar su estructura rígida y permitir la descarga de presiones.31,61

En las deformidades de los dedos, los soportes plantares con apoyo retrocapital reducen la hiperpresión de la articulación metatarsofalángica y ofrecen buenos resultados. La descarga subfalángica, que ocupa el espacio subdigital, está indicada cuando hay dedos en garra reductibles. Cuando la alteración es irreductible y aparecen hiperqueratosis o helomas en el dorso de los dedos, la ortesis más indicada es la anilla, que, además de actuar en el espacio subfalángico, protege el dorso de los dedos del roce del calzado. Un buen diseño asegura que se modifiquen y compensen las alteraciones digitales con el fin de aliviar las molestias que ocasiona el roce del zapato. En las deformidades flexibles, se situará el dedo en su posición correcta, para recuperar la funcionalidad.62

En el pie plano el tratamiento con plantillas ofrece ventajas en las fases iniciales para mantener la estática normal del arco plantar, y en las fases avanzadas para compensar las deformidades y facilitar el apoyo del pie deformado; en ocasiones, se precisará, incluso, de un calzado hecho a la medida. La técnica de corrección es adaptar el suelo al pie del paciente para eliminar la necesidad de que el pie realice movimientos anormales para llegar a él, sustituir con eficacia la huella plantar y proporcionar un ángulo de estabilidad y alineación correcto.48,49

En el pie cavo el uso de calzado ortopédico con las correcciones adecuadas, y el uso de una plantilla provista de un arco interno que no sea rígido y una almohadilla metatarsiana para descargar las cabezas, son útiles. En el pie cavo dinámico se intentará la reeducación de la marcha, con el paciente descalzo, y que camine sobre el suelo para que el pie realice el apoyo inicial con el talón. Las ortesis de soporte retrocapital consiguen redistribuir las cargas en la planta del pie. De manera general, las ortesis hechas a medida para la forma del pie de una persona, son más beneficiosas para el pie cavo doloroso.51


Fase inflamatoria aguda

Durante el periodo inflamatorio agudo se indicará tratamiento farmacológico y reposo físico. Se evitará el uso excesivo de la articulación (es útil la férula nocturna para mantener la articulación tibiotarsiana en posición neutra y vendajes para el dedo en martillo y el hallux valgus).58,63

La crioterapia puede ser una opción, aplicada de 15 a 20 minutos cada 2 horas sobre las articulaciones inflamadas y dolorosas en esta fase aguda. Constituye un método de defensa al daño hístico agudo. Además, entre los medios físicos, las corrientes analgésicas de baja, media y alta frecuencia mejoran la sintomatología. La dosis recomendada estará en rangos superiores a los 100 Hz de frecuencias de estimulación. Otra variante es la aplicación de la electroterapia a través de la iontoforesis, mediante el cual se introducen en el organismo medicamentos (iones y moléculas ionizadas) por vía transcutánea, y con la ayuda de la corriente galvánica u otras corrientes derivadas de esta. La laserterapia en aplicación puntual, o en forma de ducha dependiendo de la localización y extensión de la zona a tratar, es otra alternativa. Las dosis recomendadas serán entre 3 a 10 J/cm2.58

Con respecto a la magnetoterapia, se prefiere el empleo del campo electromagnético local, a través del método transregional. La intensidad a utilizar en esta etapa será de 50 G, y la frecuencia sobre los 50 Hz con una duración entre 20 y 30 minutos, con efectos beneficiosos como antiinflamatorio y analgésico, al actuar en la microcirculación, el colágeno y la actividad muscular, entre otros.64

El ultrasonido terapéutico, como forma de termoterapia profunda, tiene una influencia terapéutica derivada de su efecto térmico y mecánico. La dosis antiinflamatoria recomendada será entre 0,4 a 0,6 W/cm2, y entre 10 y 15 minutos. Su aplicación en forma de sonoforesis o fonoforesis, introduciendo analgésicos o esteroides, también puede ser de gran utilidad.58


Fase de recuperación funcional y articular

En la fase subaguda y crónica de recuperación funcional y articular, la regresión del proceso inflamatorio agudo permite tratar la recuperación de la movilidad articular y la capacidad funcional. Con una adecuada valoración clínica y funcional, que nos permita evaluar el grado de deterioro articular y su repercusión. La elección de las técnicas depende de la gravedad de las deformaciones. Se podrá aumentar progresivamente la frecuencia de los ejercicios indicados, siempre que no genere dolor, con incremento gradual y progresivo de las resistencias.

La cinesiterapia estará dirigida al alivio de los síntomas del pie y la repercusión a distancia en toda la extremidad, con reeducación postural y de la marcha. Además, es importante para fortalecer la musculatura y mantener la movilidad de las articulaciones y elasticidad de los tejidos periarticulares. Los ejercicios se realizarán sin carga, y luego con incremento gradual de esta.58

Se realizarán movilizaciones activas asistidas y resistidas. En caso de deformidades graves, estas movilizaciones pueden ser difíciles, por lo que, como alternativa, se orientarán sesiones de marcha con los pies descalzos (que fuerza a un trabajo activo de la musculatura intrínseca), siempre en un área bien inspeccionada, para evitar heridas en un paciente que puede tener asociado pérdida de la sensibilidad protectora del pie, alteración muy frecuente por la propia neuropatía.55,61,63

En el pie plano la indicación de los ejercicios y manipulaciones debe ser precoz. Para los músculos se practicarán ejercicios, relajando y estirando la musculatura hipertónica y fortaleciendo la hipotónica. Se realizará entrenamiento para lograr la reeducación del equilibrio en los ejes de la pierna. Se debe intentar detener el recorrido interno mediante la contracción de la cadena antero-externa que ofrece una resistencia. Una manera de disminuir esta tendencia a la rotación interna es potenciar los rotadores externos de cadera.58 Se recomienda adoptar una posición adecuada al realizar un ejercicio, y partir siempre de la posición inicial en cada ejercicio. Se puede ayudar de un espejo para comprobar que lo hace correctamente. Todos los ejercicios deben realizarse suavemente y de forma progresiva. Los de estiramiento manual de la fascia plantar, producen un estiramiento de los músculos intrínsecos del pie, de las articulaciones metatarsofalángicas en extensión y del tríceps sural.58 Se podrán realizar movimientos de flexión y extensión de todos los dedos del pie, manteniendo toda la planta bien apoyada, volver a la posición neutra, y repetir. Se orientará intentar coger con los dedos algún objeto pequeño (pelota de goma, lápices), o arrugar una toalla o sábana.


Cirugía

Si se elige la cirugía es necesario el tratamiento rehabilitador preoperatorio, en el que el fortalecimiento muscular es uno de los objetivos primordiales, y debe iniciarse desde antes de la intervención; la movilidad, aunque sea mínima, debe utilizarse al máximo. Se hará énfasis en reducir el máximo de actitudes viciosas, y preparar al paciente para el posoperatorio inmediato. La rehabilitación posoperatoria estará en dependencia del tipo de intervención realizada, y sus objetivos estarán encaminados a recuperar la movilidad articular y prevenir la rigidez. Se utilizarán tracciones articulares específicas, ortesis, medios físicos terapéuticos, o cinesiterapia.58

En la población general la indicación quirúrgica de las deformidades podálicas se reserva para aquellos con sintomatología no corregible con las estrategias conservadoras. Siempre se individualizará cada caso, atendiendo a la edad, la presencia de dolor, la deformidad, la dificultad para la marcha, la ocupación y sus expectativas. Aunque no hay consenso al respecto, en personas con DM es imprescindible tener en cuenta la potencialidad que tienen estas deformidades de generar zonas de riesgo para una úlcera. En este sentido, una cuidadosa valoración entre el equipo de atención diabetológica (diabetólogo-podólogo-ortopédico-rehabilitador) definirá la indicación de la cirugía preventiva.65

Las diversas técnicas quirúrgicas tienen como finalidad eliminar la excesiva presión, los puntos de fricción y estabilizar los dedos. Las más modernas son sencillas y logran buenos resultados. Es importante comentar el tipo de cirugía en dependencia del riesgo de ulceración que puede estar asociado a la deformidad según la clasificación de Amnstrong.66 En aquellos sujetos con DM con deformidades de los dedos y dolor asociado, pero sin neuropatía; o sea, con menor riesgo de ulceración, se realiza el proceder de tipo electivo. Los afectados con deformidades y neuropatía tienen un riesgo mayor, por lo que el proceder es de tipo profiláctico. Sin embargo, es posible que acudan cuando ya tienen una lesión ulcerosa en la región de mayor apoyo por la deformidad, y en estos casos se requiere de una cirugía curativa que favorezca corregir la deformidad, así como favorecer la cicatrización de esta, cuando el tratamiento conservador de descarga no fue efectivo. Por último, esta úlcera es una puerta de entrada a gérmenes, y, de no ser tratada adecuadamente, puede requerir una cirugía de emergencia para detener la progresión de la infección. En los sujetos con DM una cirugía correctora es la mejor opción antes de que la deformidad se haga rígida o aparezca la ulceración. Por ejemplo, en el hallux valgus los resultados son buenos en el 80-90 %, si la indicación es correcta. Se considera el tratamiento por excelencia, a pesar de la tendencia recidivante. El cirujano ortopédico decidirá la técnica más adecuada, según cada caso en particular.55,56,65

En resumen, las deformidades podálicas son muy frecuentes en las personas con DM, su identificación temprana y tratamiento adecuado es crucial para evitar la formación de una úlcera y futuras amputaciones. Se incentiva a los especialistas en Ortopedia a promover las cirugías correctivas en la población diabética con deformidades podálicas. El equipo de atención diabetológica en la comunidad (diabetólogo-podólogo-ortopédico-rehabilitador) tiene un papel protagónico en este sentido.

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La amputación * Pág.4. Nivel, miembro inferior
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El término 'nivel de amputación' describe el sitio por el que se amputa una parte del cuerpo. Además de otros factores, el nivel de amputación se utiliza para elegir una prótesis adecuada a cada caso.

Nivel De Amputación * Miembro inferior

El término ‘nivel de amputación’ describe el sitio por el que se amputa una parte del cuerpo. Además de otros factores, el nivel de amputación se utiliza para elegir una prótesis adecuada a cada caso.

El médico tratante determina el nivel de amputación antes de la operación, y este se basa en la causa que hace necesaria tal amputación. En el caso de una intervención quirúrgica planificada, normalmente se consulta también a un técnico ortopédico para determinar el nivel de amputación más favorable para la adaptación posterior de una prótesis.

Se reconocen los siguientes tipos de amputación:

Amputaciones en el pie

  • Amputación de dedos del pie
  • Amputación parcial de pie (Chopart, Lisfranc)
  • Amputación parcial de pie (Chopart, Lisfranc)
  • Desarticulación del tobillo (Syme, Pyrogoff)

Amputaciones en la pierna y cadera

  • Amputación de la Pierna
  • Amputación debajo de la rodilla (transtibial)
  • Amputación en la rodilla (desarticulación de la rodilla)
  • Amputación arriba de la rodilla (transfemoral)
  • Desarticulación de la cadera
  • Amputación en la pelvis

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Owen Mahan niño con amputación de Pittsboro, Indiana, EE.UU.
Owen Mahan niño con amputación de Pittsboro, Indiana, EE.UU.
Owen es un niño muy valiente y único. Él es de Pittsboro, Indiana, y su historia no es fácil de escuchar. Cuando tenía 2 años, cayó en el agua de la tina del baño extremadamente caliente, lo que provocó quemaduras en más del 98% de su pequeño cuerpo.

Su amputación es de ambas piernas y conoce al perro de terapia CHI CHI con amputación en sus cuatro extremidades

Chichi y Owen
Chichi y Owen


Owen Mahan en el año 2017, a sus 10 años, realiza uno de sus tantos sueños que fue conocer a Chi Chi un perro de terapia que tiene amputadas sus cuatro extremidades, este perro es inspirador pa las personas amputadas, enfermas, con diferentes discapacidades o por estrés postraumático.

Un viaje por el mismo camino


Owen Mahan 10 años
Owen Mahan


Owen es un niño muy valiente y único. Él es de Pittsboro, Indiana, y su historia no es fácil de escuchar. Cuando tenía 2 años, cayó en el agua de la tina del baño extremadamente caliente, lo que provocó quemaduras en más del 98% de su pequeño cuerpo.

Cada año desde ese momento, recibió múltiples
cirugías correctivas. Cuando tenía 3 años, Owen fue adoptado por Susan Mahan. 

A los 10 años, sus lesiones lo obligaron a que le amputaran ambas piernas a principios de este año, después de la cirugía, uno de los maestros de Owen les dio a conocer a Chi Chi, videos inspiradores que le dieron ánimos a Owen de seguir adelante y querer conocer a la Golden Retriever de 3 años que no tiene piernas llamada Chi Chi.


Conociendo a Chi Chi
Conociendo a Chi Chi


“Se acaba de reír”, dijo Susan. “Él dice:
‘Mamá, mira a este perro. Es notable'”. Luego se puso serio y dijo:
‘Mamá, alguien lastimó a Chi Chi como a mí’, y él solo dice: ‘Mira, Chi Chi
está corriendo y caminando como yo’. Así que dice: ‘Espero poder conocer a
Chi Chi algún día “. 

Al igual que Owen, todas sus patas tuvieron que ser amputadas después de un evento traumático. Chi Chi es originaria de Corea del Sur, donde fue gravemente maltratada.

Chi Chi fue adoptada por una mujer llamada
Elizabeth Howell y su familia en 2016, y residen en Arizona, U.S.A. así fue
trasladada de Corea del Sur, dice Howell que
se inspira todos los días en la “actitud de no rendirse nunca” de Chi
Chi y en la capacidad del perro para perdonar, avanzar y aprender a
confiar en las personas a pesar de su pasado horrible.

Owen se sintió tan inspirado que quería conocer a Chi Chi. 

Soporte mundial para el evento


A principios de este año, Howell supo que Owen estaba siguiendo las aventuras en línea de Chi Chi. Ella comenzó una conversación con algunos conocidos de los Mahans en Indiana, y comenzaron un esfuerzo coordinado para llevar a Owen y su madre a Phoenix para pasar el fin de semana con Chi Chi.


Los Mahan conociendo a Chi Chi
Los Mahan conociendo a Chi Chi


Increíblemente, el corredor de NASCAR Tony
Stewart
 , quien conoce a Owen a través
de amigos comunes, ofreció su propio avión privado para llevar a Owen y su
madre a Arizona. Personas de todo el mundo enviaron tarjetas de apoyo a Owen y Chi Chi, que Owen recibió este fin de semana
pasado mientras estaba en Phoenix.

Un fin de semana increíble


Equipo Rugby en silla de ruedas de Australia
Equipo Rugby en silla de ruedas de Australia


El fin de semana que este dúo dinámico pasó juntos fue increíble; fueron a NASCAR, asistieron a un juego de la NHL, nadaron e incluso jugaron al baloncesto en silla de ruedas con el Equipo de Rugby en Silla de Ruedas de Australia.

Howell y su familia realmente se pusieron en pie para comenzar a ayudar a la familia Mahan de manera importante.


En el carro con Chi Chi
En el carro con Chi Chi


Susan Mahan comenzó a criar y adoptar a niños y niñas con necesidades especiales cuando terminó de criar 3 hijos propios. Además de cuidar a Owen, ella adoptó a otros dos niños y a dos niñas.

Howell estaba tan inspirado y conmovido por esto que comenzó a utilizar la plataforma de redes sociales de Chi Chi para pedirle a las personas que donaran a la familia Mahan.


Cartas de apoyo
Cartas de apoyo


Y la gente respondió con un apoyo abrumador. Ya, personas
de todo el mundo han enviado a la familia Mahan todo en la lista de Navidad
para los niños.

Mahan dice que cada noche, ella se conmueve hasta
las lágrimas, llorando un poco por lo amables y generosas que pueden ser las
personas. Según Mahan, “hay
mucho más bien en el mundo que mal.”

Mirando hacia el futuro


Disfrutando del Beseball
Disfrutando del Beseball


La madre de Owen dice que espera que después de conocer a Chi Chi, Owen pueda obtener la fuerza que necesita para seguir superando obstáculos y persiguiendo sus objetivos. Que esté inspirado para hacer lo que hizo esta increíble perra: levantarse, seguir adelante y tener una vida hermosa, llena de amor y sanación. Al ver cuán aceptada y apreciada es Chi Chi en todo el mundo, Mahan espera que Owen pueda tener la confianza de sentirse aceptado y apreciado a sí mismo.



Owen es un chico con mucha suerte. Su comunidad lo ha aceptado y lo ha acogido tan bien, que su madre duda que él incluso sepa que se ve diferente. Ella sabe que esto no siempre será el caso. Ella sabe que un día, bien o no, alguien le dirá a Owen que se ve diferente.


Documento tomado de
https://topdogtips.com/boy-amputee-meets-dog-amputee-and-its-love/ Por  Cody Griffin  – Nov 14, 2017 .

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Sara Andrés de Madrid, España * Pág.1. Medallista paralímpica
Sara Andrés de Madrid, España * Pág.1. Medallista paralímpica
Perdió sus piernas en el 2011 a causa de un accidente automovilístico, desde ese momento dice: "prefiero no tener pies y saber a dónde voy, que tenerlos y estar perdida". Ahora es una medallista paralímpica en atletismo, relevo universal y salto de longitud.

A los 25 años, cuando ya había logrado su sueño de licenciarse en Magisterio y Psicopedagogía y conseguir plaza en un colegio, un accidente de tráfico le segó los dos pies. Sara se reconstruyó por primera vez.
Dice: “Lloré durante meses y tardé más de un año en poder andar con las prótesis. Todo este tiempo estuve en terapia con un grupo de psicólogos y psiquiatras que me ayudó a afrontar la nueva situación. Charlábamos muchísimo y a través del humor aprendí a reirme de mí misma y de mis defectos, y así llegábamos a temas más serios”.

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