A partir de la amputación:

Lo principal después de la cirugía es la recuperación que usted tenga, así como la óptima cicatrización de su muñón residual, el manejo del dolor, inflamación (edema), picazón, entre otros síntomas que tendrá.
Estos aspectos son muy importantes superarlos para que inicie el proceso de rehabilitación, donde la forma, tamaño y masa del miembro residual tenga la adecuada apariencia, movilidad y fuerza para iniciar el proceso de protetización.

Usted iniciará un proceso con vendajes o apósitos (terapia compresiva) y cremas especiales para que el muñón residual se cure, no pierda su forma y tamaño, de esta manera estará listo para la colocación de la prótesis adecuada para su caso. Esto es muy relevante, ya que el incorrecto manejo del edema (inflamación o hinchazón), lo llevarían a estar más tiempo sin la prótesis.

Ejercicios de movimiento:

Los ejercicios de ligeros movimientos, la tranquilidad emocional, una adecuada alimentación y respiración asegurarán que usted podrá usar la prótesis rápidamente, al estar activo y móvil le dará más fuerza a su muñón residual, estará en buen estado físico y tendrá una mejor calidad de vida.  

Es de vital importancia realizar ejercicios para fortalecer la musculatura y sobre todo el muñón residual. Estos ejercicios los debe iniciar con poco peso y que aporten el mejor entrenamiento posible para la articulación más próxima al muñón, todo esto con una adecuada orientación por parte del fisioterapeuta o persona encargada de su proceso de recuperación.  Con estos ejercicios logrará prevenir la rigidez de los músculos y articulaciones

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La terapia de compresión:

Es probable que se produzca una hinchazón del tejido del muñón después de la operación. Esta hinchazón (edema) es una reacción normal a la operación. Se puede prevenir aplicando presión por toda la superficie.
El objetivo de aplicar presión por toda la superficie del muñón es reducir la intensidad del edema del muñón y dar forma al muñón para la adaptación protésica posterior. Esta compresión del muñón facilita la adaptación de su prótesis, lo que significa que usted obtendrá su adaptación protésica en menos tiempo. Además, propicia la circulación sanguínea del muñón mitigando el dolor y favoreciendo el proceso de curación.

Los vendajes:

La terapia compresiva * MG LAB
La terapia compresiva * MG LAB

Una vez retirado el vendaje de la herida o la escayola del muñón, se aplican vendajes de compresión utilizando una técnica especial de vendaje. Su terapeuta o el personal de enfermería vendarán su muñón durante los primeros días y semanas después de la operación. Este tipo algo complicado de compresión con vendas elásticas ofrece la ventaja de poder adaptar el vendaje de forma personalizada a su muñón y nivel de amputación. El vendaje se quita con frecuencia para examinar la evolución del muñón, comprobar si el edema va disminuyendo y ver cómo cambia la cicatriz. Al principio, esto se hace a intervalos muy cortos: a veces se vuelve a quitar el vendaje, luego de solo media hora para asegurarse de que el muñón no se ha vendado demasiado apretado ni demasiado flojo. Entonces, con el paso del tiempo, el vendaje de compresión se lleva puesto varias horas, p. ej., antes y seguidamente de haber llevado puesta la prótesis provisional.

Más adelante, el personal de enfermería o el fisioterapeuta o sus médicos le podrán mostrar cómo ponerse la venda de compresión por sí solo. Pida que le expliquen con detalle el proceso de vendaje para evitar errores que podrían provocar que el muñón vuelva a hincharse, se irrite o resulte herido por arrugas en el tejido o por vendarlo demasiado apretado. No utilice imperdibles de metal, sino cinta adhesiva para sujetar las vendas. Así se evita que se produzcan lesiones.

Es importante lavar las vendas muy bien. Dado que las vendas absorben el sudor, hay que lavarlas a diario con detergente o jabón suaves. A continuación se recomienda enrollarlas en una toalla para que pierdan la mayor parte del agua. Después de esto no tienda las vendas; es preferible extenderlas para que se sequen. De esta forma mantendrán su elasticidad. Tiene que llevar puesto el vendaje de compresión todo el tiempo hasta que se cure el muñón.

Tan pronto como todo haya curado y posteriormente de haber consultado a su médico, técnico ortopédico o fisioterapeuta, usted podrá intentar dormir una noche sin el vendaje. Si a la mañana siguiente el muñón volviera a presentar una hinchazón pronunciada, habrá que continuar con la terapia de compresión.

Liners de silicona:

Liners de silicona * MG LAB

Se emplean diversas técnicas de terapia de compresión: cubrir el muñón con vendas elásticas o llevar una venda prefabricada de silicona conocida con el nombre liner de silicona.

Los liners de silicona son otra opción para aplicar compresión. Están disponibles en tallas estándar o hechos a medida. El liner ejerce una presión constante sobre el muñón, dándole la manera correcta, al tiempo que la silicona es elástica y cuidadosa con la piel y vuelve la cicatriz suave y tersa. La mejor forma de ponerse el liner es volverlo del revés y desenrollarlo uniformemente sobre el muñón. En otras palabras, no tire de él hacia arriba como si fuese un calcetín y asegúrese bien de que no se formen arrugas ni burbujas. Lave su liner a diario con agua tibia y jabón dermoprotector sin perfume. Si usted padeciese de sudoración excesiva, debería limpiarlo más de una vez al día y usar probablemente un desinfectante. Pida a su técnico ortopédico que le explique con detalle los cuidados que hay que darle al liner, y respete las instrucciones de uso.

La amputación * Pág.6. Desde el momento de la amputación * Todo lo relacionado